JORGE SAVIA
Si la de anoche no fue la prueba definitiva de lo que es capaz Defensor Sporting en el Torneo Apertura, por ahí anda...
Porque fue injusto con Matosas ese insultante reclamo por Gregorio que bajó desde la Amsterdam: este Peñarol de ayer, incluso hasta un poco más allá del casi definitorio gol de Fernández, debe haber sido -aunque carente de gol, por más los caños del arco violeta le negaron la conquista en 3 oportunidades- el que produjo la gestión colectiva más seria y redonda del campeonato.
Pacheco reiteró que quiere volver a ser el de antes. Con Vigneri y Moreno, se encontraron y obligaron. Sin embargo, no hay caso; ante ese rival, Defensor ratificó que no hay con qué darle. Al principio pareció sorprendido, pero apenas "entró en caja", empezó a llenar la cancha, desplegó su conocida actitud y su habitual dinámica, el "Flaco" Lamas metió ¡4 cabezazos en el área contraria! y cuando Peñarol estaba malherido lo remató como un campeón: sopló el caño del revólver y le voló los sesos con el zapatazo de Navarro.
Si no fue la prueba definitiva, por ahí anda...