PEÑAROL
Castillo. Se mostró dubitativo en un par de incidencias. Falló en una salida y casi le roban la pelota en otra.
Mohammed. Muy flojo. Casi siempre a destiempo y perdió muchos balones.
Méndez. Controló su sector. Estuvo atento para cubrir las fallas de sus compañeros.
Manrique. Muy firme en el control de los delanteros rivales. Lo mejor de todo es que salió jugando y que se destacó en el juego aéreo.
F. Pérez. Problemas para entregar bien el balón y también cuando lo encararon con pelota dominada.
Díaz. En estos tiempos del mundial de rugby, el volante fue una especie de maorí neozelandés, que empujó al equipo. Lo hizo con temperamento y fútbol.
Mozzo. No tuvo la presencia de otras tardes, pero si Peñarol logró encerrar a Miramar fue porque él hizo un gran despliegue.
Pezzolano. Cuando ensayó alguna diagonal, abrió brechas. Quiso jugar la pelota al pie y fue productivo.
Pacheco. El córner del triunfo y voluntad, pero nada más.
Bruschi. Muchos desbordes y preocupación para la defensa rival. Le pegaron mucho.
Fabio Moreno. Antes del gol un buen pase. Pero, metió el cabezazo que valieron tres puntos.
S. Pérez. Le dio más velocidad y agresividad al ataque aurinegro. Fabricó varias jugadas de riesgo.
Correa. Tuvo los zapatos enjabonados, porque se perdió un gol y se le escaparon otros balones.
MIRAMAR MISIONES
Frascarelli. Le ahogó el grito de gol a Carlos Díaz en dos oportunidades. Se quedó con varios peligrosos centros con enorme seguridad y no tuvo nada que hacer en el gol.
Tetes. Empezó mal, perdiendo la pelota tontamente, pero se afirmó con el paso de los minutos.
Lucas. Mejor en el primer tiempo, porque en el segundo sufrió con los embates aurinegros.
Mieres. Buena tarea. Salió desde el fondo con firmeza y casi siempre se quedó con la pelota.
Da Silva. Los problemas se le presentaron cuando entró el "Piojo" Pérez.
Mansilla. Colaboró en la marca y fue salida prolija por el costado derecho. Le faltó claridad para terminar las jugadas.
Macchi. Es un jugador para este tipo de partidos, porque nunca desentona cuando las papas queman. Fue de un lado al otro con dedicación y fuerza.
Paleso. Su roja complicó a los cebritas y fue una tontería.
Capurro. Lo mejor que hizo fue colaborar con los volantes en la recuperación de la pelota. A la hora de atacar, no anduvo nada bien.
Adippe. Anulado completamente.
Berrueta. En el primer tiempo fue el más peligroso de Miramar.
López. Mucho amague, pero poca efectividad.
Álvarez. No modificó el panorama que se le presentaba a su equipo.
Speranza. Esta vez no cuidó la pelota como sabe y cuando tuvo una jugada para meterse al área, remató muy mal.