Defensor se va para arriba

Vuelve al primer nivel del fútbol sudamericano y ahora lo aguarda la altura de la capital ecuatoriana

JORGE SAVIA

Igual que en la Libertadores pasada, Defensor Sporting se va para arriba, ahora en la Copa Sudamericana.

Antes, en el otro torneo continental de la primera mitad del año, el equipo violeta llegó a cuartos de final y no llegó a semifinales porque el Gremio lo dejó afuera por penales; y ahora, le ganó anoche 3-0 al Libertad de Asunción en el Centenario, después de haberle empatado 1-1 en la capital paraguaya, y está en los octavos de final, clasificado para pelear la entrada a cuartos ante El Nacional de Quito, con el que tendrá que enfrentarse primero en Montevideo y después en los 2.800 metros de la capital ecuatoriana.

Se va para arriba Defensor, entonces, en toda la extensión de la palabra: por lo que le espera y por lo que representa en el ámbito del fútbol sudamericano. Porque, además, al igual que en la Copa, ahora pasó con propiedad, con autoridad, a la tercera fase.

Es decir, el cuadro violeta anoche tenía el beneficio del 0; empatando sin goles, como había anotado uno de visitante, igual clasificaba. Sin embargo, sin lirismo, sin regalarse, con un 4-2-2-2 ordenado, más que salir a atacar, a liquidar al rival y la serie de entrada, salió a ser el protagonista, a adueñarse de la pelota, a manejarla.

Ese recurso violeta, que en el primer tiempo le hizo estar cerca del tanto de apertura cada vez que la jugada fue armada o definida por Carlos María Morales, que trabajó arriba pero también arrancó de tres cuartos de cancha para "prolijear" la llegada, fue clave; porque Libertad vino a Montevideo a jugarse la parada, como lo demostró al poner a "Pancho" Villa y Lorenzo Silva -que ante Danubio en el Centenario habían sido mediocampistas de creación- como volantes de contención por delante de la retaguardia.

Es decir, Libertad vino a atacar, pero para eso tenía que conseguir y manejar la pelota; y se la manejó el dueño de casa, como lo documenta el hecho de que el conjunto visitante -pese a que por pasajes el partido se hizo de ida y vuelta, de área a área- fabricó sólo dos jugadas de gol en todo el trámite: una que a los 14` Hernán Pérez terminó rematando por arriba del travesaño y otra a los 61`, en la que Silva tapó un zapatazo cruzado del mismo Pérez con flor de atajada.

Está bien, el primer gol llegó por un penal que no fue y "fabricó" la experiencia de Morales. Pero, igual, fue más Defensor siempre, pese a que Libertad por pasajes, largando a Paniagua y Pérez por afuera y hacia adelate, llegó a jugar con un audaz 4-2-4.

También es cierto que el local demoró en plasmar total y definitivamente su dominio de la situación, lo que logró con esos dos goles finales de De Souza y Navarro, porque hubo momentos en que su circulación de pelota entró a entreverarse. Pero Defensor ganó bien. Y se va para arriba: en el concierto del fútbol sudamericano y porque ahora lo esperan los 2.800 metros de altura de la capital ecuatoriana.

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