Adiós Contador, Chau ¡Hasta siempre!

Una multitud acompañó los restos de José Pedro Damiani hasta el Cementerio del Buceo

2007-08-27 00:00:00 400x258

SILVIA PÉREZ

"Cuando veníamos para el palacio, nos preguntábamos qué estaría diciendo papá en este momento. Algún lío debe estar armando allá arriba", comentó una de las hijas mayores del contador Damiani ayer por la mañana en la sede de Peñarol. "Nos enteramos de tantas cosas durante la noche de velorio. Mucha gente nos vino a agradecer porque los había ayudado en tal o cual circunstancia y nosotros ni lo sabíamos", agregó emocionada.

Los alrededores del palacio Contador Gastón Guelfi eran una romería, al igual que lo había sido la noche anterior la empresa Martinelli. Era imposible encontrar un lugar para estacionar en varias cuadras a la redonda. "Es como si se hubiera muerto el presidente de la República", comentaban los empleados de la empresa funeraria.

Al igual que la tarde anterior, humildes hinchas aurinegros se mezclaron con las más altas autoridades gubernamentales y de las diferentes esferas. Pero el sufrimiento por la muerte del Contador era el mismo para todos.

Muchos de los parciales que llegaron al lugar iban envueltos en banderas o lucían camisetas mirasoles. Algunos llevaban consigo a sus pequeños hijos y otros estaban allí en lugar de sus ya desaparecidos padres. "Soy hincha de Peñarol, pero el que era fanático era mi padre. Se fue hace unos meses, pero sé que si viviera estaría acá despidiendo al Contador. Por eso vine", contó un caballero.

Los jóvenes integrantes de la Quinta, Sexta y Séptima, uniformados con sus equipos deportivos, también llegaron a rendirle tributo al presidente fallecido.

Los tricolores no estuvieron ausentes del luctuoso acontecimiento. El presidente Ricardo Alarcón, Eduardo y Juan Ache, Oscar Magurno, Hernán Navascués y Héctor Núñez se hicieron presentes. "Vinimos a saludar como corresponde. Somos rivales en los campos de juego, pero aliados afuera. A Damiani lo conocí en los últimos tiempos, pero me hubiera gustado profundizar más con él", dijo Ricardo Alarcón.

"Hay que saber separar lo que pasa dentro de la cancha de lo otro", dijo por su parte Eduardo Ache. "Somos amigos de la familia Damiani. Una amistad que surgió con mi padre y luego mi hermana fue compañera de clase de una de las hijas del Contador. Su experiencia nos hacía aprender cosas a cada minuto", agregó el neutral.

El ex técnico aurinegro Gregorio Pérez llegó a media mañana. Su carisma con los hinchas permanece intacto. Apenas lo vieron, una gran cantidad de ellos se acercaron a abrazarlo. Luego de saludar fríamente a algunos directivos, se dirigió hacia la familia Damiani.

En eso, un grito sonó fuerte en medio del silencio: "¡Viva Damiani!" y la multitud respondió con un gran aplauso.

"Mirá lo que son las coronas, hay una de Casal, otra de Nelson Gutiérrez, de Delgado y de Chijane. ¡Qué paradoja!", le comentaba un hincha a otro.

Finalmente, llegó la hora de recorrer el último trayecto. Juan Pedro y varios de los nietos del Contador se acercaron al féretro. "¡Vamo` arriba, Contador!", gritó un hincha. "¡Hasta siempre, Contador!", respondió otro. Y se siguieron sumando las voces. "¡Vamos a seguir luchando como usted por Peñarol!", "¡Viva Damiani, carajo!", "¡Pre-si-dente, pre-si-dente!".

Mucha gente esperaba afuera del Cementerio del Buceo.

Llegó el momento más difícil, la viuda, sus hijos y sus nietos no encontraban consuelo. Un interminable aplauso y el ondear de las banderas de Peñarol y de Uruguay recibieron al cortejo.

Julio María Sanguinetti fue el primer orador. "La pasión del Contador, como le decía la gente, era el deporte. Hundió parte de su fortuna en el club, justo él que era un hombre de números. Fuera donde fuera era el centro. Sus dichos, su tamaño, su voz, su habano y su vaso de whisky, llamaban siempre la atención. Nunca transitaba los caminos de la regularidad y la rutina", fueron algunas de las frases que usó el ex presidente durante su excelente alocución.

Mientras los Damiani recibían muestras de cariño y apoyo, uno de los veinte nietos del Contador se acercó a Javier, el enfermero que lo cuidó durante los últimos años. "Gracias por todo", le dijo.

"Se terminó Peñarol", comentaba un hincha mientras trepaba cabizbajo hacia la avenida Rivera.

LAS PALABRAS FINALES

Ninguno como él

"Su vida fue como la de los caudillos y así ha sido la historia del Uruguay: formada por encuentros y desencuentros entre caudillos. Podrá integrar un gran sitial junto a otros, pero ninguno como él".

Pasó por la vida

"Hay hombres a quienes la vida les pasa y otros que pasan por la vida y la construyen tanto en concordancia como en discrepancia con los otros. De esos era Damiani".

Rotary: socio 2

Eduardo Rocca Couture habló en nombre del Rotary Club, de donde Damiani era el socio número 2. Juan Carlos Paullier por el Panathlon y Andrés Merino por la U.C.B.

De su familia

"Quiero recordar al Damiani amigo, esposo, padre y abuelo. No había día en que no hablara de los hijos y nietos. Y con 80 años iba a llevarle flores a su madre al cementerio".

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