MARACAIBO
"El fútbol es así. No hay que lamentarse porque se hizo un gran partido y nos vamos con la frente en alto porque demostramos que no éramos tan malos como pensaban todos. Además, dejamos una buena imagen". Andrés Scotti se paró tan firme ante los micrófonos como lo hizo en todas sus presentaciones ante los delanteros rivales dentro del campo de juego y dejó sus primeras impresiones, aún en caliente, apenas terminada la ilusión de llegar a la final.
Sobre la nueva definición por penales que se perdió, el zaguero no encontró respuesta alguna. "Yo que sé qué pasa con los penales. Si (el disparo de Pablo García) no hubiera pegado en el palo y hubiera entrado, si el arquero no se hubiera adelantado tanto, se podría decir otra cosa, pero hay que estar ahí. Te puedo asegurar que el que pateó y erró se fue más caliente que nadie, pero tenemos que estar conformes con el rendimiento de cada uno de los muchachos. Fuimos de menos a más en esta Copa América y hay que felicitarlos a todos por el esfuerzo realizado", sostuvo el futbolista.
En lo que concierne al cotejo por el tercer puesto, el defensa señaló: "ahora estamos representando a nuestro país y tenemos que ganar lo que viene, por respeto a tres millones de uruguayos, por la familia, por los amigos, por nuestra patria. El hecho de estar representando a tu país te obliga a ganar lo que sea".
Las Eliminatorias vienen en octubre próximo y Scotti no eludió el tema. "Creo que hay una buena base y que el técnico se tiene que ir tranquilo de esta Copa América porque los jugadores en los que confió dejaron todo", apuntó.
Se terminó, no fue necesario que la Policía pidiera -como lo hizo el gigantón que levantaba su mano izquierda- el punto final para las notas. No quedaban más palabras ni ganas de emitirlas.
Fue el cierre de una jornada en la que el sueño de ser finalista y pelear por la decimoquinta coronación quedó a un centímetro, el que le faltó a Pablo García para meter su penal. O la noche en la que Brasil ganó por dos metros, los que se adelantó su arquero Doni para contener el remate de Diego Lugano.