Una piedra adentro del zapato
JORGE SAVIA
El Análisis
Lo dijo Dunga: "Con Uruguay es un clásico". Esto es: los antecedentes, la historia, son elocuentes. Los dos últimos choques, por ejemplo, fueron por las Eliminatorias para el Mundial de Alemania, y en Curitiba los celestes empataron 3-3 (después de ir perdiendo 3-0 en los 45` iniciales) un partido increíble, mientras que en el Centenario no ganaron porque en el gol de la igualdad visitante, Baldassi "se comió" una clara posición adelantada. Y anteriormente está el partido de semifinales en la Copa América 2004, que Uruguay perdió por penales. Con un detalle: en los dos primeros choques señalados, Brasil jugó con "la pesada": "Kaká", Ronaldinho y Ronaldo.
Hoy, en lo que hace a las individualidades, se da el caso contrario, aunque los celestes se las verán con un rival que viene goleando y, como lo dice la prensa brasileña, "dando samba". El compromiso, entonces, es igualmente bravo. Como lo fue la final de la Copa América del 99, donde Brasil terminó goleando.
Sin embargo, Dunga dijo lo que dijo por algo: el fútbol uruguayo no es superior al brasileño, pero tiene un estilo que "incomoda" al norteño, no le cae bien; no es superior, pero no le sienta bien, y lo complica casi más que cualquier otro adversario.
Uruguay para Brasil es una piedra en el zapato. Y por ahí pasa siempre el enfrentamiento entre ambos: si ellos pueden o no sacársela.
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