SAN CRISTÓBAL
Edward Piñón | El País en Venezuela
Abrazos, agua volando de un lado al otro, bromas, cánticos. El vestuario de Uruguay estaba rebosante de alegría luego de la clasificación a semifinales al dejar nada menos que al dueño de casa y, en los últimos tiempos, una especie de "sombra negra" para la celeste. Sin embargo, la alegría no era completa.
En un rincón del vestuario, sonriente pero dolorido, estaba uno de los símbolos y referentes de este plantel, Darío Rodríguez, que no podía disfrutar a pleno de la locura que se había desatado porque la preocupación lo invadía. Mientras se anunciaba la lluvia de goles de Brasil ante Chile en los primeros minutos del partido que se jugaba en Puerto La Cruz, al defensa de Schalke 04 se le cruzaba por la cabeza la idea de que quizá podía perderse el clásico sudamericano por culpa de esa contractura muscular en el posterior de la pierna izquierda que lo obligó a salir del campo de juego.
"Mañana lo voy a revisar nuevamente a ver cómo evoluciona. Por ahora no puedo dar un diagnóstico claro", dijo el Dr. Alberto Pan luego de brindarle las primeras atenciones.
Sin embargo, la sensación de la noche del partido de que Darío estaba prácticamente descartado, en virtud de que las horas de recuperación serán pocas, cambió notablemente en la mañana de ayer, cuando el jugador bajó a desayunar junto al resto de sus compañeros y se lo vio caminando con absoluta normalidad.
Incluso en la delegación de dirigentes se aseguraba ya a primera hora que el futbolista iba a estar pronto para el partido de mañana dado que sus antecedentes muestran que sus recuperaciones siempre han sido muy rápidas.
La incertidumbre pareció despejarse definitivamente por la tarde, cuando el plantel se dirigió al complejo IDT para efectuar un entrenamiento regenerativo para quienes jugaron y un poco más exigente para los que no lo hicieron. Allí Darío Rodríguez se movió sin ningún inconveniente junto al resto de sus compañeros. De hecho, el único que efectuó ejercicios diferenciados fue Diego Pérez por una sobrecarga muscular que de ninguna manera lo pone en duda.
El resto de los jugadores trotó en un clima distendido, por lo cual el maestro Oscar Tabárez tendrá a todos a disposición para mañana.
Lugano: Una vez más se aplicó hielo en la rodilla derecha
Ya es una imagen clásica en los ejercicios regenerativos de Uruguay y por eso ni se pregunta si le pasó algo. Diego Lugano volvió a aparecer con la bolsa de hielo sobre la rodilla derecha "para acomodar la carrocería", dice.
Recoba: Cumplió la promesa y desde ayer se tiñó de rubio
Álvaro Recoba hizo la promesa de que si Uruguay eliminaba a Venezuela se pintaría el pelo de rubio, al igual que Fabián Estoyanoff, y ayer la cumplió. El "Lolo" fue precisamente quien le hizo la tinta al "Chino".
El equipo: El maestro piensa en los mismos 11 para mañana
El maestro Tabárez nada confirmó todavía, pero es un secreto a voces que no variará la oncena titular para enfrentar mañana a Brasil. Jugarán los mismos 11, aunque cabe la chance de un cambio de táctica.