La historia vuelve a repetirse

Igual que "Pacho" Maturana, el entrenador del Cúcuta, es un "producto" de técnicos uruguayos

JORGE SAVIA

"Es como si Jorge Luis Bernal hubiese sido criado y educado para jugar y dirigir en las divisiones juveniles del Tolima", decía la semana pasada un periodista colombiano, para refrescar la singular historia del entrenador del Cúcuta que, como él mismo contó, "siempre dirigí todas las divisionales juveniles (del Tolima) y por ahí hacía los relevos de los técnicos del equipo principal porque algunos quedaban sin chance de clasificar a la Liguilla faltando 6 o 7 fechas y, entonces, yo asumía por esos partiditos, pero nunca me veían como una solución para Primera División, sino sólo como una salida para las circustancias. Por eso dirigía siempre la reserva, hasta el año pasado, que me dieron el equipo principal, estuvimos todo el campeonato primeros, segundos y terceros, y como llegamos a la final con el Cúcuta y el técnico de ellos (Jorge Luis Pinto) lo nombraron para la selección, me contrataron a mí, pese a que perdimos la final, para ocupar su cargo".

Pese a haber pasado ya los 50 años, entre los logros más significativos de Bernal figuran apenas los títulos de campeón de reservas en 2002 y 2003 con el Tolima, que en el escenario del fútbol colombiano es un equipo tan chico como Ibagué, la ciudad a la que representa, y sobre la cual -dada su situación geográfica: está ubicada en el cañón del Río Combeima, a 1.225 metros de altura, en medio de las montañas y con sólo 425.000 habitantes- había un dicho popular en Colombia que ironizaba: "Más vale preso en Cali, que suelto en Ibagué"; así, al menos, lo decía -con respeto, y cariño, incluso- Juan Martín Mujica, cuando dirigía al Tolima junto al Prof. Esteban Gesto, a quienes Bernal no olvida, sino todo lo contrario.

"Los recuerdo con mucha gratitud, igual que al `Profe´(Julio) Comesaña; eran trabajadores honestos que, dirigiendo el equipo principal, me ayudaron a salir adelante, porque en las divisiones menores se precisa dinero: para el bus, para las pelotas, para las drogas (remedios), para el agua, y los dirigentes siempre guardan la plata para el equipo principal; pero ellos, el `Profe´ Gesto, por ejemplo, los encaraba a los dirigentes, se les enojaba y les decía: `¿Si no le dan recursos al hombre, cómo quieren que trabaje?´¡Y se les ponía malo!" Me gustaría verlo, igual que a Mujica y Comesaña, ahora en Montevideo, aunque me han dicho que vive afuera de la ciudad, en un lugar que hasta tiene campo de golf en su casa..."

Las palabras de Jorge Luis Bernal, si acaso, no hacen más que refrendar que la historia vuelve a repetirse, porque a mediados de los 80, Francisco Maturana era jugador de Luis Cubilla y "Maño" Ruiz en el Atlético Nacional y, como cada vez que se iban a atender con el zaguero-odontólogo las charlas sobre tácticas se prolongaban un disparate, los entrenadores convencieron al futbolista, que estaba por retirarse: "¡Vos tenés que ser técnico, `Pacho`!"

Así -o por eso, al fin y al cabo- fue como el dentista, que ni pensaba en esa variante, durante los años siguientes, dirigiendo al Atlético Nacional que llegó a ser campeón de la Libertadores, amargó varias veces a Danubio y a los grandes del fútbol uruguayo.

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