Turín - Juventus puede asegurarse mañana el anhelado ascenso a primera división, luego de las humillaciones recibidas por actos de corrupción, para lo que necesita vencer a Arezzo de visitante en una nueva fecha de la Serie B.
El equipo que dirige el técnico francés Didier Deschamps se asegurará al menos uno de los dos ascensos directos si se impone en su compromiso ante un rival que marcha penúltimo, en descolorida campaña.
Los inmediatos escoltas del líder, Genoa y Nápoli, deberán jugar entre sí en la última fecha del torneo, por lo que sólo uno de ellos estaría en condiciones de superar a la escuadra de Turín en puntos.
Juventus suma 79 puntos, delante de Genoa (73), que mañana enfrentará de visitante a Bari, y de Nápoli (71), que tendrá como rival a Módena como local.
Además, en caso de igualdad en unidades, los desempates se dirimen por los resultados entre sí, y Juventus tiene ventaja sobre Genoa y Nápoli en ese terreno.
Tras la fecha de este sábado, quedarán sólo tres más por jugar, es decir nueve puntos en disputa.
"Por su puesto que será justo festejar el ascenso. No digo que sea para ir a la plaza a saltar y enloquecer, pero es para celebrar porque no es una división fácil y lograr la promoción en un premio", afirmó hoy Deschamps.
Los actos de corrupción de sus dirigentes, encabezados por Luciano Moggi, llevaron a los tribunales deportivos a quitarle los títulos y honores que Juventus había logrado en las temporadas 2004/05 y 2005/06.
El escándalo, sin antecedentes en el calcio, también llevó a condenar a la escuadra de Turin, una de las más poderosas del país, respaldada por la opulenta familia Agnelli, a la austera Serie B.
Juventus busca afanosamente reivindicarse y el ascenso es un hecho casi garantizado en un plantel donde se destacan varios internacionales todos campeones del mundo, como los italianos Gianluca Buffon, Alessandro Del Piero, Mauro Camoranessi o el francés David Trezeguet, quien se coronó en Francia 1998.
Nápoli sueña con el mismo objetivo y marcha a cuatro partidos de lograrlo, el regreso a la Serie A trae el dulce recuerdo de los años briosos, a fines de la década de 1980 y comienzos de la de 1990, cuando el ex crack argentino Diego Maradona llevó al equipo a lo más alto.
"Nuestros seguidores nos han dado un respaldo increíble todo el año, estamos cerca del sueño y el partido ante Brescia es decisivo para que aseguremos la posibilidad de un ascenso directo, sin definiciones complicadas", afirmó el entrenador de Napoli, Edy Reja.
En tanto, el director deportivo del club del sur de Italia, Perpaolo Marino, opinó que "será un sábado para sufrir".
La otra gran expectativa de la fecha está depositada en la posibilidad de que deba jugarse un "play off" entre los equipos que clasifiquen en el tercero, cuarto, quinto y sexto puestos, para lo que es necesario que entre el tercero y el cuarto haya una diferencia menor a 10 puntos.
Nápoli, con sus 71 unidades actuales tiene exactamente 10 unidades más que Mantova (mañana será local con Verona) y 11 más que Rímini y Piacenza.
La Serie B parece acaparar más atención que la primera división del calcio, donde casi todo está resuelto.
Inter ya se consagró campeón fechas atrás, mientras que Lazio y Milan ya se aseguraron un puesto en la próxima edición de la Liga de Campeones, por lo que la lucha por el acceso a la Copa UEFA y por evitar el descenso es lo central en la Serie A.
Genoa, que parece marchar a paso firme hacia la conquista del segundo ascenso, visitará mañana a Genoa, con los brasileños Rubinho y Luis Fabiano y el hondureño Julio César León como titulares; mientras Nápoli contará con el paraguayo Rubén Maldonado, en tanto el argentino Roberto Sosa será reserva.
Tres argentinos jugarán en Rímini y Piacenza, los dos otros aspirantes al "play off": Adrián Ricchiuti lo hará en el primero contra Spezia y Hugo Campagnaro y Lucas Simón irán en el equipo piacentino contra Cesena.
ANSA