A Uruguay le costó nada más que media hora de juego dejar por el camino los nervios del debut en el sudamericano para conquistar su triunfo por goleada ante el combinado de Venezuela.
En efecto, después que el hábil delantero Urretaviscaya liquidó al corpulento arquero caribeño Rafael Romo a los 30 minutos, la celeste de Roland Marcenaro enterró las imprecisiones y se sacó de arriba los fantasmas que visitaban bastante seguido a Uruguay cada vez que enfrente tenía una selección "vinotinto".
En realidad, tras ese impacto, lo sucedido después fue flor de vino uruguayo. Y de esos que se premian en el exterior, que sacan medallas de oro.
Es que Venezuela ya no inquietó con los remates de su número 10 González y, por contra partida, comenzó a sufrir con las llegadas de Urretaviscaya, las filtraciones de Pastorini, con la potencia de Silva y hasta con el manejo de Guzmán.
Uruguay fue más agresivo. Más penetrante. Pero no se quedó con eso solo, porque también trasladó al marcador la diferencia de fútbol que había en la cancha.
El propio Urretaviscaya fue el encargado de generar el segundo gol, que estuvo muy cerca de ser suyo. Pero como un defensa la sacó en la raya del arco, Silva reventó la red para poner el 2-0.
Así se fueron al descanso, pero lejos de aflojar en la intensidad de su juego, la celeste siguió con todo desde el amanecer del segundo período. A los dos minutos lo tuvo Silva, quien no perdonó a los 68 cuando aportó el tercero de Uruguay y el segundo de su cosecha.
Con la goleada asegurada y con una Venezuela resignada a no recibir más impactos, los charrúas buscaron más conquistas.
A tal punto que el cuarto gol no demoró demasiado. Pastorini, que había tenido tres muy buenas oportunidades en la segunda mitad, clavó el 4-0 después que Urretaviscaya (una vez más), le sirviera un pase de gol. Esta vez sí, suave, con tranquilidad y contra un palo, apareció la conversión que liquidó definitivamente el pleito a los 73 minutos de juego.
Por encima de lo bueno que significa arrancar ganando y, especialmente, sacarse de arriba a un equipo que venía convirtiéndose en verdugo de Uruguay, lo mejor de todo es que la celeste impactó en la llave con la misma intensidad que Argentina, que en el comienzo de la serie le hizo nada menos que cuatro goles a Paraguay.
Aunque a la siguiente fase clasificarán los tres primeros de cada llave, la zona que le tocó a Uruguay es bastante complicada (también está Colombia) y nada mejor que sumar goles para el caso de que haya que definir por diferencia de tantos.
Ahora los celestes jugarán mañana, a las 22 de Uruguay, frente a Paraguay, en un cotejo que ya podría marcar la cancha para comenzar a pensar en la clasificación al Panamericano de Rio de Janeiro. Cabe recordar que los seis primeros irán a Brasil para disputar este torneo.
La estrella
Urretaviscaya
El habilidoso delantero se encargó de abrir a la defensa venezolana. Además, convirtió el primer gol, generó el segundo y habilitó a Pastorini para cerrar el tanteador celeste con cuatro goles.