BUENOS AIRES AFP
Por primera vez, un alto ex jerarca de la Armada argentina reconoció ante la Justicia haber firmado instrucciones a sus subordinados para arrojar presos políticos al mar desde aviones, informaron las agencias Télam, oficial y Diarios y Noticias (DYN), privada.
La declaración fue hecha por el vicealmirante retirado Luis María Mendía, de 83 años, actualmente procesado y con prisión domiciliaria debido a su edad. Está enjuiciado por numerosas violaciones a los derechos humanos.
Una confesión similar hizo en 1994 otro oficial naval, pero de inferior rango, el ex capitán de fragata Adolfo Scilingo, quien admitió haber participado personalmente en los llamados "vuelos de la muerte``, sobre los que brindó muchos detalles. Scilingo cumple una severa pena de prisión en España.
Según Télam, el ex jefe naval "asumió todas las responsabilidades y dijo haber firmado el denominado `Placintara` (Plan Capacitación contra Insurgencia Terrorista de la Armada Argentina). En dicho plan se daban instrucciones precisas para la lucha contra la subversión e incluso se planteaba la eliminación física a través de los aviones que, en vuelo, arrojarían los cuerpos vivos y narcotizados``.
DYN dice que Mendía "se hizo cargo que el plan Placintara llevaba mi firma" y habría agregado ante el juez que "mis subordinados combatieron con abnegación, valor, valentía, subordinación y heroísmo en los ocho años que duró la guerra contra las organizaciones subversivas y terroristas".
"Los vuelos de la muerte, según se confirma ahora, no fueron producto de la locura de un grupo, sino un plan orgánico puesto en marcha institucionalmente", dijo Horacio Verbitsky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).