JOSÉ GALLO | EL PAIS EN PARAGUAY
No saque la calculadora. No es necesario. Aunque Uruguay haya perdido claramente con Brasil, tanto en el resultado como en el juego. Aunque la celeste se haya parecido en muy poco al equipo firme y seguro del resto del campeonato y este Brasil que llegaba golpeado fuera en sólo 45` más similar al Brasil que todos esperaban ver, pero que hasta ayer nadie había visto
Los muchachos de Ferrín no encontraron casi nunca la pelota, porque sufrieron un juego digno de la historia verdeamarela, que le robó el balón a un equipo celeste que le gusta manejarlo, que desniveló por las bandas con triangulaciones y alguna perlita individual, como las que regaló Alexandre Pato, que comenzó su recital del primer tiempo reventando el travesaño a los 16` con un cabezazo terrible para que el zaguero David pusiera el 1-0 en el rebote.
Después fue un festival del 11, que desbordó por ambos lados e inventó dos claras jugadas por derecha, la primera desviada por una gran atajada de Fontes y la segunda que se fue apenas afuera.
Sólo Cáceres pudo ganarle alguna vez, pero ni él consiguió hacerlo a los 32`, cuando otra vez por arriba, el jugador del Internacional puso el 2 a 0.
Era justo. Brasil era más y Uruguay apenas lograba manejar el balón por unos momentos antes de perderlo. Si a ese problema de manejo y generación de juego le sumamos que las piernas no le respondieron a la hora de presionar, la luz al final del túnel se le hacía cada vez más chica a los celestes. Hasta la suerte cambió de lado. Sólo por eso o por inercia (dado que todo iba hacia el arco de Uruguay), se entiende que un centro sin pretensiones de Fagner haya terminado en la red por un involuntario desvío de Kagelmacher.
Tres a cero antes de los 40`. Tal vez pudo haber sido diferente si Cássio no le detiene un mano a mano clarísimo a Figueroa a los 39`, pero el fútbol no conoce de condicionales.
Necesitado de salir a recuperar el camino perdido, Uruguay se fue con todo sobre Brasil en el arranque del segundo. Ahora sí dominaba cancha y pelota. Aún así, a pesar de no generar muchas jugadas de gol, los celestes metieron a Brasil en su área y tuvo la más clara en un penal que obtuvo Cáceres en una de sus patriadas. Esa tampoco iba a entrar. Cássio, a esa altura ya figura, le tapó muy bien el penal a Cavani y cerró el partido.
Segunda derrota del torneo para Uruguay, más categórica, pero tal vez menos costosa. Los resultados previos mantuvieron la clasificación celeste al Mundial, a los Juegos Olímpicos y el título, en sus manos, sólo que está más caliente y deberá ganar los dos juegos restantes para asegurarla. Así que no sea malo ni desconfiado y guarde esa calculadora.