GUSTAVO SÁNCHEZ
-Una gran responsabilidad ser el técnico de cinco chicos tras un sueño muy grande.
-Sí. Es un grupo de navegantes que los conozco desde hace mucho tiempo, que vienen trabajando juntos, compartir otros torneos, con mucha experiencia y con la posibilidad de lograr cosas importantes, en su último evento en materia de optimist, así que no tengo dudas que están en el momento justo. Ellos han tenido un buen año, hicieron un buen apronte y llegan bien preparados para lo que es un desafío de las características de un mundial.
-¿Y qué es un mundial de optimist?
-No hay que olvidarse que el mundial es un campeonato de 12 o 15 regatas muy exigentes, donde llegan los mejores timoneles de todas partes del mundo y en una disciplina que con el correr del tiempo se ha profesionalizado mucho, entonces eso lleva a que no sea un evento más del circuito náutico y que se tome con mucha seriedad. Hay equipos como Perú, Estados Unidos y la gente de Singapur, o Malasia, que viene recorriendo el mundo con un circuito exigente de Optimist y eso les da un mayor ritmo.
-¿Cuáles son los antecedentes de Uruguay para el evento?
-Te diría que son buenos. Venimos de competir en un Sudamericano donde Manfredo Finck fue tercero y Alejo Morales quinto, mostrando un nivel que puede competir y soñar en este torneo. Grandes expectativas tenemos, fundadas en su trabajo y su experiencia, pero lógicamente también tenemos que estar preparados para todos los resultados posibles.
-¿Influye conocer la cancha de regatas?
-En Uruguay por lo general cuando se realiza un campeonato internacional, las condiciones no son las habituales, así que se debe tener cuidado con eso. Creo que corremos con la gran ventaja de correr en nuestra casa, en el sentido que no tenemos adaptación horaria, traslados, las comidas y todo lo que trae aparejado un viaje. La idea también es que aunque los chicos estén alojados en el Radisson como todos los competidores, tengan momentos para compartir con la familia. No hay que realizar grandes cambios con la rutina. Por otro lado está la ventaja de la presión extra que tenés por querer mostrar todo lo que sabés, y ese es un elemento que también lo tiene cada uno atrás suyo.
-¿Cuál es el objetivo trazado?
-Nosotros tenemos dos resultados muy buenos a nivel mundial en otras épocas que son un cuarto y un quinto puesto. Creo que esta generación es una de las mejores que hemos tenidos en optimist. Si uno se plantea como meta estar entre los quince primeros puede parecer una meta no muy ambiciosa, pero conociendo esta disciplina, con 230 navegantes de 50 países, si pudiéramos ubicar dos timoneles entre los quince mejores, en lo personal creo que el objetivo está más que cumplido. A nivel de equipos, no hemos competido mucho y no será fácil. La localía te da la posibilidad de no pelear la clasificación y eso es bueno. La expectativa es avanzar luego lo más que se pueda, sin presionarnos. Está la posibilidad de meterse entre los seis mejores y eso sería un sueño.