La "Universidad del Fútbol" es uruguaya y funciona en Danubio

Salieron campeones en Primera, Tercera y Sub 16 y definen en Quinta, Sexta y Séptima División

SILVIA PÉREZ

Cuando Juan Lazaroff fundó junto a sus amigos aquel cuadrito de niños en 1932, nunca imaginó que Danubio se iba a convertir en lo que es hoy. "Mi sueño siempre fue ver a Danubio campeón y ya lo cumplí. Vi a Danubio Campeón Uruguayo en dos oportunidades y ahora va por el tercero", dijo.

Lazaroff tampoco imaginaba que el cuadro al que su madre bautizó inspirándose en el gran río de su lejana patria, se convertiría en el gran semillero del fútbol uruguayo. "Creo que se debe a que aquella zona de la Curva, Camino Carrasco y Jardines, es muy grande. Y en los barrios pobres no hay canchas de básquetbol, ni los niños se pueden comprar patines. Entonces consiguen una pelota con la que pueden jugar 40 muchachos. Terminan y vuelven a empezar. Salen unos y entran otros. Y así empiezan a pisarla, a arrugarla, y terminan siendo grandes jugadores", explicó Lazaroff.

Y es cierto, ese fue el origen de los buenos jugadores de Danubio y sus grandes condiciones técnicas, pero en la actualidad el equipo de la franja realiza un importante trabajo de rastrilleo buscando a los mejores.

Esa tarea, que los de la Curva de Maroñas llevan a cabo hace más de 20 años fue, una de las tantas brillantes ideas del ingeniero Héctor Del Campo, uno de los mejores dirigentes del fútbol uruguayo.

EL INGENIERO. En realidad, al principio de su vida, Del Campo era hincha de Nacional al igual que el resto de su familia. Pero comenzó a tener contacto con la Curva de Maroñas debido a una fábrica que su familia tenía por la zona. Además, como también estaba metido en política, recorría los clubes del Partido Nacional. En uno de ellos uno de sus correligionarios lo invitó a ir a ver a Danubio y así nació su gran amor por la institución.

El complejo donde trabajan las divisionales juveniles y que hoy lleva su nombre, también fue una de las visionarias ideas del ingeniero. Es más, en el primer proyecto, el mencionado complejo tenía hasta una pista de atletismo, pero el fallecimiento del ingeniero hizo detener su ambicioso plan.

CAPTACION. El exitoso proyecto de juveniles comenzó a hacerse fuerte hace unos 20 años y ya desde ese entonces empezó la rivalidad con Defensor Sporting.

Hoy, ya no se puede decir que lo que ha hecho a Danubio importante en juveniles es la zona donde está ubicado porque el porcentaje de jugadores provenientes de la zona de la Curva de Maroñas es menor y la captación de futbolistas se realiza en las más diversas zonas, prácticamente en todo el país. Danubio tiene gente trabajando en varios lugares del interior del país y tiene un convenio de captación de jugadores con la Liga de Piedras Blancas, que es la que corresponde a esa zona de Montevideo.

En el tema de la captación de jugadores Danubio fue el pionero, pero hoy esa tarea es llevada a cabo prácticamente por todos los equipos de Primera División. De todas formas, los de la franja siguen pegando primero y esto se debe a que cuenta con especialistas en el tema, sobre todo con Miguel Ángel Trueba, el popular "Cholo" y Rafael Perrone. Estos hombres saben bien a dónde apuntar y acercan a los menores a la "Universidad del Fútbol" donde los que ya traen condiciones innata agregan trabajo y formación. En Danubio se enseña técnica y táctica a edades tempranas, porque después ya es tarde.

Por si fuera poco, Danubio tiene en el complejo deportivo la infraestructura necesaria para realizar un buen trabajo. Tienen cuatro canchas y piensan ampliar porque a veces les falta lugar para la Séptima, la Octava o el fútbol infantil.

EXITOSOS. Los números no mienten y los presididos por Arturo Del Campo no sólo salieron campeones en Primera y Tercera División, sino que también se quedaron con el título en Sub 16. Por si fuera poco definieron en Quinta, Sexta y Séptima División.

El padrón de juego de Danubio, y su apuesta al buen fútbol se mantiene en todas las categorías. El club apuesta a técnicos que van de la mano con esa filosofía y cuando los jugadores, llegan a Primera se conocen de memoria.

Una vez, hace muchos años, al ver a su hijo Arturo colgado del alambrado atrás del arco, Del Campo le dijo a uno de sus más cercanos colaboradores: "a este nunca lo pongan de dirigente, ni aunque falte yo". Sin embargo, hoy sus hijos, Arturo y Héctor, al frente del club siguen sus pasos.

Las cifras

40 - mil dólares es el presupuesto mensual de Danubio para las divisionales juveniles

30% - es el porcentaje de jugadores del interior que hay en cada categoría del equipo de la franja

Una Comisión Directiva que trabaja independientemente

En Danubio funciona una Comisión Directiva de Juveniles que tiene su propia caja y que toma sus propias decisiones. La misma es encabezada por Daniel Lindner. En dicha directiva están trabajando Raúl Bentancor y Néstor "Lito" Silva y la idea es que ellos sean la cabeza del proyecto de las juveniles. La intención de acercarlos se debió a que los directivos encabezados por Del Campo han asumido que muchas veces los dirigentes no saben de fútbol y hay decisiones que deben pasar por gente idónea. "Muchas veces los directivos somos personas cercanas al fútbol, pero no somos técnicos. No somos ex jugadores y por eso precisábamos gente como Bentancor y el "Lito" que la tienen clarísima. Ellos van a determinar, ente otras cosas, las altas y bajas de jugadores y también van a participar en las designaciones de los entrenadores", explicó Arturo Del Campo.

En busca de una formación integral para los juveniles

En la Universidad del Fútbol, también se intenta brindar otras ayudas que permitan formar no sólo buenos jugadores, sino también buenas personas. Hoy, se brinda soporte en asistencia social y en algunos casos específicos apoyo psicológico.

Todos los juveniles reciben viáticos, pero además, hay más de cuarenta jóvenes que comen todos los días en el club. También se entregan mensualmente algunas canastas de alimentos a los jóvenes que pertenecen a familias carenciadas.

A los jugadores que vienen del interior del país se les brinda un hogar en la "Casita de Danubio" de Veracierto y en otras casas alquiladas por el club. También cuentan con profesionales en caso de necesitar ayuda psicológica por el desarraigo.

De todos modos, los encabezados por Arturo Del Campo consideran que en muchos de esos aspectos están en el debe, pues a pesar de que se brindan los complementos antes mencionados, aún no se hace como ellos pretenden. Pero están trabajando para mejorar. Dentro de un año se pondrá en práctica un ambicioso proyecto que contará con un departamento médico, nutricionista, social y psicológico, donde se tratará al jugador en forma integral.

Pretenden que se sigan los pasos del "Nacho" González

Si bien en Danubio no se le exige a los juveniles que estudien, la institución se preocupa por el tema. La intención del club es que cuando los jugadores se vayan algún día estén preparados como personas que sepan defenderse en todos los ámbitos de la vida.

No hay una exigencia en el sentido de no permitirles continuar en la institución si no estudian, pero sí se intenta que el jugador no abandone los estudios y para eso se les apoya. Se pretende encontrar la forma en que los entrenamientos no interfieran con los horarios de estudio. Se trata de no entorpecer el estudio de los muchachos, sino de facilitarles las cosas a quienes siguen formándose.

En ese aspecto, los juveniles tienen el ejemplo de Ignacio González. El "Nacho" no sólo es hoy uno de los mejores jugadores del fútbol uruguayo sino que está a punto de recibirse como Administrador de Empresas. Ignacio llegó a Danubio siendo prácticamente un niño y nunca abandonó los libros. Terminó el liceo y comenzó su carrera universitaria en las inferiores del club.

En un futuro, en Danubio se brindará capacitación en inglés y computación buscando que los futbolistas estén preparados si les llega la oportunidad de irse a jugar al exterior.

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