Las ausencias por suspensión de Walter Gargano e Ignacio González eran problema suficiente para Gustavo Matosas.
Tal vez más grandes que los puntos que dejó en el camino ante Liverpool ya que, si bien le complicó la recta final del campeonato y lo obliga a definir con Peñarol en la última fecha, Danubio sólo necesita una victoria ante los carboneros (aún perdiendo con Defensor) para ser campeón.
Sin embargo, la semana le trajo otras complicaciones al DT danubiano, quien no tenía a la orden a a Damián Malrrechaufe por paperas. Ante Liverpool se lesionó su sustituto, Gary Kagelmacher y, aunque parecía que iba a jugar ante Defensor por la gran evolución que mostró durante la semana, el juvenil volvió a sentir dolor en el gemelo y se quedará fuera del clásico de esta tarde.
Así, después de buscar varias opciones (Lima por izquierda y García de enganche, Tora o Ferro en el medio, dos o tres delanteros) y armar el rompecabezas, Matosas se encontró con un nuevo acertijo.
Juntó las cartas, barajó y dio de nuevo. Se mantenía Conde en el arco, Jadson Viera y Sergio Rodríguez en el fondo, Abelenda, Ferro, Grosmüller y García, y Salgueiro, Ricard y Martiñones.
Al final el técnico eligió a Ribair Rodríguez para ser el zaguero por derecha.
Del otro lado las cosas no estuvieron más tranquilas en la semana. Cuatro titulares, Martín Silva, Ederson, Carlos Díaz y Álvaro González casi no entrenaron y estuvieron en duda para el partido del campeonato.
Por si faltaba algo, en la práctica del lunes, cuando parecía que el equipo estaba elegido, se lesionó Martín Cáceres y durante algunas horas el "Polilla" Da Silva también tuvo que rearmar el puzzle.
Además Ignacio Ithurralde tuvo un problema estomacal que le provocó incluso un ligero estado febril y aumentó la intensidad de las luces de alerta en el Estadio Franzini.
Finalmente, los lesionados estarán a la orden del entrenador violeta y Defensor Sporting plantará en Jardines del Hipódromo el mismo equipo que goleó a Nacional 4 a 1 en el Parque Central hace quince días, buscando repetir ese día, en la cancha y en el marcador.
El fin de semana de reflexión pedido por los jueces atrasó tres días uno de los partidos más importantes del año, pero ahora, con equipos confirmados, tanto Gustavo Matosas como Jorge Da Silva, tienen las fichas colocadas en la cancha. Sólo falta el público y el pitazo de Martín Vázquez.