AGENCIAS
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, volvió a arremeter ayer con dos de sus temas favoritos. La ratificación que su gobierno no cesará su desarrollo nuclear y su diatriba anti-israelí. El dirigente aseguró que "el régimen sionista ilegítimo y fraudulento no sobrevivirá".
Miles de kilómetros al noreste, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, realizaba una escala en Seúl, Corea del Sur, a fin de respaldar las sanciones de la ONU al ensayo nuclear de Corea del Norte. Fuentes de inteligencia de su país señalaron la posibilidad que Pyongyang intente realizar más pruebas como la del 9 de octubre, que mereciera esa resolución.
Corea del Norte e Irán, los dos sobrevivientes del "eje del mal" proclamado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en 2002 (el tercero, Irak, era el único que no tenía armas atómicas), ya han entrado de lleno en la carrera nuclear. Pyongyang asegura haber realizado su primera prueba, extremo que observadores internacionales confirman cada vez más. Teherán ha resistido desde presiones hasta prebendas desde Occidente para abandonar su plan de enriquecimiento de uranio.
Cuando el mundo ya aprendió a convivir con ocho países poseedores de esa tecnología, un régimen que periódicamente anuncia la destrucción del cercano Israel y otro que es considerado el más aislado del mundo, amenazan con romper el equilibrio.
"Cada vez que se agrega un país más al `club` de armas nucleares, el mundo gana en inestabilidad", dijo a El País el experto uruguayo Jorge Servián, ex integrante de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AI-EA) y ex presidente del Consejo Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología (Conicyt).
Pese a las confirmaciones de servicios de inteligencia de Japón y EE.UU., expertos internacionales descreen del éxito del ensayo norcoreano. En Francia, la investigadora Thérese Delpech, de la Comisión de Energía Atómica de ese país, también abona la tesis del fracaso ya que la explosión fue inferior a un kilotón.
Otros dos especialistas en estrategia franceses, Francois Geré y Pascal Boniface, coinciden con el uruguayo Servián en que Corea del Norte seguirá haciendo una serie de pruebas hasta alcanzar la bomba atómica. Geré añadió que los experimentos realizados le permitirían tener, en cinco o seis meses, una arma poco sofisticada "como la que estalló en Nagasaki". Los expertos coinciden en que Pyongyang tiene capacidad nuclear y lo que se desconoce es el perfeccionamiento al que han llegado.
Pyongyang calificó las sanciones de la ONU como "una declaración de guerra". Teherán advirtió esta semana que una resolución similar contra su país "radicalizaría" la situación y que Israel "no sobrevivirá" si se lo sanciona.
No parece haber, empero, otro camino para Irán, que desde febrero impide que inspectores de la AIEA supervisen sus instalaciones nucleares. También esta semana, la Unión Europea (UE) reconoció que las negociaciones con Teherán, luego de que éste rechazara suspender su programa de enriquecimiento de uranio, fueron "un fracaso".
Un proyecto de resolución será sometido al Consejo de Seguridad de la ONU, casi con seguridad, la semana próxima.
Dentro del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) se incluyen las cinco potencias nucleares oficialmente reconocidas: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China. Por fuera de ellos, India, Pakistán e Israel (aunque jamás lo admitió públicamente) también poseerían este tipo de armas. La autoinclusión de dos miembros más a este club, podría afectar el equilibrio mundial, opinan expertos.
La primera consecuencia puede ser una carrera armamentista similar a la ocurrida luego de la Segunda Guerra Mundial. Tras Corea del Norte, la lógica indicaría que Corea del Sur y Japón (reforma constitucional y a pesar de declaraciones oficiales en contrario) serán los siguientes en embarcarse para obtener una bomba atómica, la que ya tiene China. En Medio Oriente, Israel es quien expresa su mayor temor por el desarrollo iraní. La zona se convertiría en un polvorín aún mayor, ya que configura un secreto a voces que el primer objetivo de Irán, Israel, ya posee armamento nuclear.
Etapas para una bomba nuclear
De acuerdo con Jorge Servián, lo que ahora realiza Corea del Norte es una etapa primaria en la confección de una bomba.
En esta etapa, rodean una esfera de plutonio, más o menos del tamaño de un pomelo, con explosivos químicos dispuestos para que toda la energía salga hacia el centro y no al exterior. Se trata de buscar una implosión que a su vez provoque una explosión.
Recién perfeccionado este dispositivo, el producto tiene que convertirse en una bomba que pueda ser transportada a cualquier lado utilizando aviones, trenes o cualquier otro medio.
Finalmente, la última etapa es desarrollar un cabezal nuclear para anexarlo a un misil. Esta fase también puede demorar meses o años, pero en el caso de Corea del Norte se facilita porque está desarrollando misiles paralelamente.
En Irán se eligió otro camino. En vez de utilizar plutonio, se enriquece uranio. La diferencia con Corea del Norte es que la primera etapa es más complicada -es más difícil separar el uranio que el plutonio, requiere procedimientos ultracentrífugos de hasta 60 mil revoluciones por minuto- pero las dos siguientes son más sencillas.
La bomba que estalló en Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, era de uranio 235. La de Nagasaki, tres días después, era de plutonio.