Pintaba para dejar de ser la Copa Sudamericana y pasar a llamarse Copa Argentina, pero Atlético Paranaense defendió el orgullo de Brasil.
Había ganado 1 a 0 en el Monumental y llegaba con todo el favoritismo para pasar a cuartos, pero River mostró que el repunte de rendimiento que se vio en el superclásico argentino no era un espejismo.
Tras sufrir en el primer tiempo (perdía 1 a 0 pero pudo llevarse algún gol más), y cambio de sistema mediante, River pasó por arriba al Paranaense. Lo empató (Gallardo de penal) y tuvo al menos cinco jugadas claras para pasar y clasificarse.
Finalmente logró el segundo gol, pero demasiado tarde, cuando el local (otra vez Jeancarlos de tiro libre) ya estaba 2 a 1 arriba.
Aun así, los argentinos dominan esta edición. Antes de Boca-Nacional, Argentina tenía un equipo en cada una de las tres series de cuartos de final restantes. Es más, excepto River (Boca también podía formar parte de este grupo) los argentinos no perdieron una sola serie ante conjuntos de otros países en esta Sudamericana y sólo quedaron eliminados Vélez y Banfield, ante Lanús y San Lorenzo. Por si fuera poco, los tres primeros en clasificar se eliminaron en octavos ante equipos brasileños y todos pasaron.
Lanús desbancó a Corinthians con una goleada de local y ahora deberá enfrentar a los mexicanos de Pachuca, que también goleó, pero al Tolima colombiano.
San Lorenzo se descansó en el 3 a 0 de la ida para eliminar a Santos a pesar de perder en Brasil. En cuartos enfrenta a Toluca, que llega luego de vencer a El Nacional de Quito en los dos partidos de octavos.
El último choque de esta fase lo protagonizarán Gimnasia y Esgrima de La Plata y Colo Colo. Los triperos dejaron fuera al Fluminense al vencerlo en Argentina (fue empate la ida), mientras que el "Cacique" chileno la tuvo muy fácil.
Le tocó enfrentar (por la "apertura" del fútbol sudamericano) al Alajuelense de Costa Rica y le hizo once goles en dos partidos (0-4 y 7-2). En cuartos será otra cosa.