RAUL TAVANI
River Plate le ganó 1 a 0 a Rampla Juniors en un encuentro donde los darseneros, en determinados pasajes, tocaron, hicieron correr la pelota y fueron una clara muestra de equipo que puede ir a más con el correr de los partidos. Pero además, el aporte experiente de Osvaldo Canobbio, Carlos Morales e incluso, de Alejandro Mello hicieron la diferencia.
Mientras tanto, lo de Rampla Juniors teniendo algunos méritos, indudablemente, no alcanzó para equiparar en el trámite del juego lo de su oponente.
Ese 1 a 0 que cerró el tanteador del partido, tuvo gusto a poco para el ganador y fue una medida mentirosa para la derrota ramplense.
El gol que liquidó el partido fue una obra de definición exacta de su autor, Carlos Morales. Porque la pelota por elevación que llegó al área rojiverde fue luchada en el aire por defensores y atacantes y derivó a la posición del veterano goleador, quien de primera la cruzó con un sutil toque para convertir. Morales hizo sencillo lo que resulta muy difícil para la mayoría de los delanteros.
Claro que los darseneros tuvieron otro argumento y en esto hay mucho mérito del técnico Leonardo Rumbo, ya que Osvaldo Canobbio, en su dilatada carrera deportiva, casi siempre fue punta y goleador, sin embargo, ahora juega de enganche y lo hizo de la mejor forma, mostrando un excelente panorama de cancha, producto de los años de fútbol.
Y como si fuera poco, cuando Carlos Morales se agotó, su sustituto fue Fernando "Petete" Correa, de dilatada carrera en el fútbol español y alcanzó que tocara dos o tres balones con clase para demostrar que cuando esté pronto físicamente, puede aportarle muchísimo a su equipo.
Fue un encuentro con rivales que presentaron dos escuelas diametralmente opuestas, la velocidad y potencia la puso Rampla Juniors, producto de la juventud de sus futbolistas, mientras que el juego desarrollado con clase estuvo aportado por los darseneros, que incluso, contagiaron a los más jóvenes, como por ejemplo, Federico Vega, quien ahora al estar respaldado en la marca por el colombiano Carlos Sánchez, puede manejar el balón con mayores posibilidades.
Con ese panorama, ganó el mejor y lo hizo con sabor añejo. Quizás debió haber marcado algún gol más. Hoy se puede decir que River es como el vino, cuanto más viejo, sabe mejor.