DANIEL ROSA
Eugenio Figueredo no seguirá como presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol si cumple su palabra de no presentarse a la reelección en caso de no tener asegurados 14 votos, ya que -de acuerdo a un relevamiento realizado por El País- hoy, cuando vence el plazo otorgado por el dirigente para comprometerle el apoyo, no reúne la cantidad de voluntades.
La exigencia interpuesta por Peñarol a Figueredo para darle el apoyo, de que quede documentado que la AUF lo resarcirá con U$S 5.000.0000 por la pérdida de los futbolistas Carlos Bueno y Cristian Rodríguez, llevó a que varias instituciones afirmaran que, bajo esas condiciones, no respaldan al actual presidente asociacionista.
Los celulares de los presidentes de instituciones estuvieron ayer muy activos. Un incesante intercambio de llamadas se produjo entre los dirigentes preocupados por esta exigencia de los aurinegros y, de acuerdo a lo expresado a El País por diferentes actores, existe un convencimiento generalizado (más no unánime) de que "Peñarol está poniendo sus intereses particulares por sobre los del fútbol uruguayo, y si Figueredo está dispuesto a apoyarlo creemos que no es conveniente que siga", expresó un presidente consultado.
Entre los clubes que no están dispuestos a dar su respaldo se encuentra Nacional. "Si a Peñarol le va a dar U$S 5.000.000, tendrá que darnos otros tantos a nosotros", indicó un dirigente tricolor, en clara alusión a que se trata de una utopía y, por lo tanto, no apoyará a Figueredo.
De por vida. Y el tema reparto de dinero se convirtió en una bola de nieve, porque también las demás instituciones pretenden dólares. El titular de otro equipo importante expresó a El País que si los grandes exigen cinco millones de dólares, "a nosotros entonces nos tendrá que dar por lo menos medio millón" y afirmó: "Diez millones de dólares para los grandes y US$ 500 mil para cada uno de los otros 16 que votan son US$ 18 millones, que multiplicado por los tres años de su mandato dan US$ 54 millones. Si consigue todo ese dinero lo nombramos presidente de por vida".
De acuerdo al relevamiento, hay al menos siete instituciones (Danubio, Liverpool y Defensor Sporting, entre otras) que no darán hoy su respaldo a Figueredo, por cuanto no llegaría a las 14 voluntades que requirió el actual presidente de la AUF, pues como máximo lograría 11 adhesiones y ni siquiera alcanzaría los dos tercios exigidos por el estatuto para ser reelecto el día de la votación.
No obstante, nadie se atreve a afirmar que hoy no aparezca el apoyo exigido por el máximo dirigente del fútbol uruguayo. "No te la juegues, porque en el fútbol uruguayo hoy te dicen una cosa y mañana hacen otra. A mí ya nada me sorprende", dijo al periodista un presidente cuando se le informó sobre la percepción de que Figueredo no lograría el apoyo.
condiciones. En la reunión efectuada el pasado martes en el club Armonía, Figueredo planteó a las instituciones que allí se encontraban (Danubio, Defensor Sporting y Liverpool no fueron invitadas porque se trataba del grupo de los nueve) la necesidad de tener más poder para renegociar el contrato de televisión con la empresa Tenfield, tal cual se lo reclaman. Asimismo, éstas le pusieron como condición para apoyarlo, que su gestión se limite al plano internacional porque "en lo local Figueredo ya fue", según concurrentes al mitin.
Para ello es necesario un cambio en los estatutos de la AUF, a fin de que el Consejo Ejecutivo tenga siete miembros: dos para asuntos internacionales y cinco para los locales. Sin embargo, los dirigentes aseguran que esto no será posible porque "no dan los tiempos" y esa es otra traba para la continuidad de Figueredo, quien también se comprometió a que, de no producirse estos cambios en la forma de gobierno, dará un paso al costado.
Tal cual está planteada la situación, Figueredo se enfrenta a un dilema complicado de resolver. Porque si le asegura a Peñarol el dinero que éste reclama, no tendrá el apoyo de la mayoría o bien tendrá que conseguir más dinero para todos, en tanto que si no acepta los términos de los aurinegros, se los pondrá en su contra, lo cual le asegura un corto e inestable gobierno al tener a un grande como opositor.
Pero no sólo estas circunstancias parecen jugar en contra de la reelección de Figueredo, también hay otros factores, como la fuerte oposición que tiene de parte del Poder Ejecutivo (ver nota aparte). Tanto es así que uno de los presidentes consultados reflexionó: "¿Para qué lo vamos a votar si sabemos que después lo va a voltear el gobierno?".