El césped del All England Club contará con el privilegio que ya tuvieron esta temporada Roland Garros, Dubai, Roma y Montecarlo, de tener en la gran final a los dos mejores tenistas de la actualidad.
El número uno del mundo, el suizo Roger Federer, y el número dos, el español Rafael Nadal, volverán mañana a verse las caras en Wimbledon para definir al nuevo campeón del torneo de Grand Slam británico.
Pero más allá de reeditar, por quinta vez en el año, la final "soñada", el duelo entre Federer y Nadal dejará mucho más que un trofeo y los U$S 1.200.000.
Si Federer se lleva el triunfo no sólo celebrará su cuarto título consecutivo, igualando de esta forma el récord alcanzado por el estadounidense Pete Sampras entre 1997 y el 2000, sino que romperá una racha adversa de seis derrotas en siete partidos disputados ante el "Niño terrible" de Manacor, España.
A su favor, además de ser el número uno, lo cual no es poca cosa, cuenta con una marca inigualable sobre césped, 47 triunfos consecutivos, lo que lo hace prácticamente imbatible en esta superficie.
SI SE PUEDE. Federer expresó ayer, tras su triunfo en semifinales ante el sueco Jonas Bjorkman por 6-2, 6-0 y 6-2 y en tan sólo una hora y 17 minutos, que sabe que "puede vencer al español Rafa Nadal".
El helvético, que en el pasado comentó que le gustaba vencer a sus rivales empleando su mismo juego, indicó que con Nadal, no podría emplear esta estrategia, ya que el mallorquín "es zurdo".
"Es totalmente diferente. Y por esta razón, sé que tendré que recuperar mi propio plan de juego, hacer lo que normalmente hago y lo que normalmente me funciona. Y esto -indicó- me funciona generalmente con el resto de los jugadores".
Federer reconoció que su esquema en la cancha no le había funcionado "las últimas veces", que enfrentó a Nadal. "Pero espero poder arreglar esto ya que el hecho de que sea zurdo, cambia muchas cosas".
EL RAFA. Nadal llegó de forma impensada y hasta contra sus propios pronósticos a la final de Wimbledon, hazaña que logra por primera vez en su carrera en su tercera participación en la "Catedral" del tenis.
Tras sortear complicados partidos en las dos primeras rondas el joven español le fue tomando confianza al césped del All England Club y llegó a darse el lujo de despedir de Wimbledon, y de por vida, a Andre Agassi.
Además de su gran talento, Nadal cuenta con el extra de ser un batallador dentro de la cancha que nunca da partido por perdido. Y ese es un aspecto que Federer deberá tener muy en cuenta pese a jugar en "su" superficie.
"Intentaré jugar el mejor partido de mi vida", dijo Nadal en referencia a la final de mañana ante Federer y tras haber derrotado en semifinales al chipriota Marcos Baghdatis por 6-1, 7-5 y 6-3.