La selección ecuatoriana buscará hoy dar un paso más en su historia: clasificarse por primera vez para los octavos de final de un Mundial.
Para ello deberán imponerse en un duelo americano a una Costa Rica que necesita la victoria para seguir viva.
El equipo que entrena el colombiano Luis Fernando Suárez no dejo nada a la improvisación. Los jugadores cambiaron sus hábitos en estos días, adelantaron los horarios de las comidas y doblaron la hidratación con líquidos para adaptarse al partido, programado para las 3 de la tarde.
Todos los componentes de la selección ecuatoriana están en buenas condiciones físicas y así, los que más preocupaban, Iván Hurtado, que tuvo unos calambres en las dos piernas en el primer partido, y Carlos Tenorio, con fatiga muscular, se ejercitaron con normalidad.
El portero titular, Cristian Mora, padece una infección en un párpado y se ha sometido a un chequeo oftalmológico que dictaminó que no es preocupante, por lo que también será de la partida en un once que será el mismo que en la primera jornada.
Suárez reconoció que su equipo frente a Costa Rica "será totalmente diferente" al que le ganó a Polonia, al argumentar que en este caso "la apuesta del rival también será diferente".
El técnico desde que concluyó el partido ante los centroeuropeos no se ha cansado de repetir que nada se ha hecho aún en este Mundial, "sólo dar un paso", pero que para lograr el pase hay que ganar al menos un partido de los dos que restan, el último, además, ante el combinado anfitrión.
Costa Rica, por su parte, urgida por la consecución de un triunfo que anime sus expectativas en el Mundial, afronta el duelo ante un rival al que consideran al alcance a pesar de la baja de Gilberto Martínez, uno de sus pilares defensivos.
No va a cometer locuras en el equipo el seleccionador Alexandre Guimaraes a pesar de la derrota sufrida ante Alemania en el primer partido. Al contrario, los centroamericanos se sienten reforzados por la imagen ofrecida ante el anfitrión, al que tutearon durante cierta parte del partido.
Por eso, el técnico de origen brasileño sólo tiene previsto hacer un cambio en el once ante Ecuador respecto al que puso en escena en el partido inaugural. Una alteración, además, obligada.
La tendinitis de Martínez, agravada por una contractura en el muslo, le hizo abandonar la concentración para ponerse al cuidado de los médicos del Brescia de Italia, su club.
Así, todo hace prever que "Ticos" y ecuatorianos jugarán, a partir de las 10 de Uruguay, un partido crucial en Hamburgo.
CAPITÁN "El momento va a llegar y debemos ser lo suficientemente inteligentes para manejar bien el partido. Sabemos que tenemos 90 minutos para poder cambiar la historia y para eso tenemos que mantener el cero y aprovechar la oportunidad que dé el rival para marcar la diferencia", indicó el defensa Iván Hurtado, capitán de la selección ecuatoriana. Además se congratuló de enfrentarse a su amigo Paulo Wanchope, con quien trabó una buena relación en el fútbol qatarí. "Wanchope es un gran jugador y amigo. Ahora, nos vamos a enfrentar en un Mundial, esperando que gane el mejor y que ese sea Ecuador", concluyó.
GOLEADOR El delantero ecuatoriano Agustín Delgado dijo que su equipo ha tratado de controlar el exceso de confianza que rodea al conjunto después de vencer a Polonia. "Estamos muy tranquilos. Es un partido que hay que manejar con calma y no dejarse llevar por la emoción. Tenemos que tomar precauciones a tiempo", indicó. "Hemos ganado tres puntos y dado un paso importante, pero, para que sea mucho más importante, tenemos que ganar este, así que no vamos a salir confiados ni pensando que ya está todo hecho", añadió, además de indicar que a Costa Rica lo conocen "algo más que al rival pasado".