1 La dinámica, velocidad y precisión con la que buscaron y se encontraron Luis García, David Villa y Fernando Torres fue determinante, demoledora.
2 La concentración y seguridad de la defensa española redujo los insistentes aunque pocos creativos intentos ofensivos ucranianos.
3 Las pelotas quietas, sobre todo las dos primeras en las que España anotó dos goles antes de los 15 minutos, fueron desequilibrantes.