Suecia, en procura de dar el gran salto en Alemania 2006, enfrentará hoy por el Grupo B a la inexperta y debutante Trinidad y Tobago, el país con menos habitantes que llega a un Mundial en la historia.
Quince integrantes del plantel de los centroamericanos juegan en distintas categorías del fútbol del Reino Unido y fueron buscados minuciosamente por el técnico holandés Leo Beenhakker, ex conductor del seleccionado de su país y de Arabia Saudita.
Unos pocos seguidores de Trinidad y Tobago, un país que se independizó de Inglaterra hace menos de 50 años y que tiene sólo 1,2 millones de habitantes, llegaron a Alemania y desparraman su espíritu festivo, bajo la percusión del socca music y el ron.
DESIGUAL. En contraste con su rival, Suecia jugó once copas del mundo y su mejor figuración fue el subcampeonato obtenido de local en 1958, y arrastra una promisoria seguidilla de victorias bajo el mando del técnico Lars Lagerback.
El entrenador avisó que su equipo no puede permitirse hoy un tropiezo porque para llegar lejos en un Mundial, hay que jugar con eficiencia cada partido.
El potencial ofensivo de los europeos, con el delantero de Juventus Zlatan Ibrahimovic a la cabeza, es su mejor virtud. A él se suma la astucia de Henrik Larsson, en su tercer y último Mundial, y la fuerza y velocidad de Fredrik Ljungberg, que sobresale en Arsenal. Un trío que sumó veinte goles en las eliminatorias.
Ibrahimovic vivirá un partido particular pues se topará con el técnico que abrió su carrera, ya que Beenhakker lo detectó y lo llevó al Ajax de Holanda.
Desde enero de 2000 hasta enero de 2006, la formación europea acumuló 40 victorias y sólo 17 derrotas, avanzó en las eliminatorias para los Mundiales 2002 y 2006.