Con un pasado glorioso que incluye 15 participaciones en 17 ediciones mundialistas y tres títulos (1954, 1974 y 1990), la "Mannschaft" (así le dicen a la selección de Alemania), buscará su cuarta corona de la mano de Jurgen Klinsmann en el banco y Michael Ballack como líder en el campo.
La ambiciosa y rejuvenecida selección germana encara la primera Copa del Mundo organizada en la Alemania reunificada, ya que en 1974 cuando el equipo de Franz Beckenbauer y Gerd Müller ganó el trofeo en Münich, el festejo correspondió sólo a la RFA.
Para relanzar una formación desestabilizada por una eliminación en la primera ronda de la Eurocopa-2004, dos años después de haber alcanzado la final en el Mundial asiático, los dirigentes alemanes han confiado en Jurgen Klinsmann, ex goleador estrella del equipo nacional, aunque sin ninguna experiencia como entrenador.
Una iniciativa más que sorprendente, ya que el interesado vive en Los Angeles y su sistema incluye métodos poco habituales, entre ellos un psicólogo y entrenamientos acompañados de música rap.
Klinsmann quiso imprimirle al equipo un nuevo carácter ofensivo y para ello convocó a jóvenes como el delantero Lukas Podolski y el mediocampista Bastian Schweinsteiger, aunque la defensa, con Mertesacker, Robert Huth y Thomas Hitzlsperger entre sus figuras salientes, sufre esa falta de experiencia lógica.
Para conducir al equipo, Klinsmann le tiró la responsabilidad a la gran estrella teutona: Michael Ballack.
En el arco, "Klinsi" vivió su mayor dilema, pero terminó apostando por Jens Lehmann como titular y dejó al emblemático y admirado Oliver Kahn, mejor jugador del Mundial-2002, como suplente.
Condenada a disputar partidos amistosos, Alemania sólo ha contado con la Copa Confederaciones 2005 para ponerse al mismo nivel que el resto de las selecciones clasificadas.
Derrotada por Brasil en las semifinales, acabó tercera en esta competición preparatoria del Mundial. Pero dio muestras de debilidad atrás, al recibir nada menos que tres goles frente al modesto Australia.
La dura caída en Italia (4-1), a tres meses del Mundial, ha desencadenado las críticas respecto al seleccionador, que llega de algún modo debilitado.
A pesar de ello y seguro de sus decisiones, Klinsmann pide a los hinchas que dejen madurar a los nuevos jugadores y da cita a sus detractores para el 9 de junio.
EL TECNICO. El entrenador de Alemania, Jurgen Klinsmann, se mostró convencido de que sus jugadores disputarán la final del Mundial-2006 de fútbol, el 9 de julio en Berlín.
"Estamos haciendo todo lo posible para disputar la final en Berlín", precisó.
"Seguimos el programa", continuó Klinsamnn, "por el momento, se trata de dejar resueltos todos los detalles y esperar impacientes el partido de inauguración el 9 de junio", en Münich ante Costa Rica (Grupo A), explicó. "No hay objetivo mínimo que alcanzar en nuestra opinión: no hay más que un objetivo, es ser campeones del mundo", declaró Klinsmann.
"Siempre hay que tener la ambición de llegar hasta el final", agregó el seleccionador y ex internacional, ganador de la Copa del Mundo 1990 y de la Eurocopa-1996.
"Cuando uno se fija un mínimo, se tiende a concentrarse únicamente en la etapa justo por encima de ese objetivo", subrayó.
El técnico dijo que "es importante que los jugadores estén convencidos de que pueden llegar a lo más alto", demostrando su admiración por los métodos de motivación empleados en Estados Unidos.
"Decir que alcanzar los cuartos de final sería un éxito no es la forma correcta de abordar las cosas", afirmó Klinsmann, en referencia a las declaraciones del presidente de la Federación Alemana, Gerhard Mayer-Vorfelder, en las que aseguró que se contentaría con que la "Mannschaft" llegara a cuartos.
Alemania abandonó la isla italiana el domingo, para iniciar una concentración de una semana en Génova como preparación para el Mundial 2006.
Dudas, quejas y visitas
ESCEPTICISMO. Apenas el 7% de los alemanes esperan que su selección se proclamará campeona de la Copa Mundial del mes que viene, según una encuesta difundida el lunes. El sondeo arrojó que el 6% confía que Alemania repetirá su actuación de hace cuatro años, cuando perdió 2-0 ante Brasil en la final de Corea-Japón 2002. Otro 37% considera que al menos alcanzarán las semifinales, pero el 31% cree que el equipo local será eliminado mucho antes.
QUEJAS El primer día de Jens Lehmann como arquero titular de Alemania fue además el debut de la selección germana con la pelota oficial de la Copa del Mundo, y la misma no fue del agrado del golero. Tras ese entrenamiento, Lehmann opinó que la "Teamgeist" es muy liviana y difícil de controlar cuando está mojada. "Es buena para los jugadores de campo y para el gusto de los aficionados, pero no es buena para los arqueros".
VISITA El séptuple campeón del mundo alemán de Fórmula 1, Michael Schumacher, visitó, en Suiza a la selección germana. Schumacher, que reside en Suiza, compartió una comida, a invitación de Oliver Bierhoff, con los técnicos y algunos jugadores. "He aceptado esta invitación y espero con impaciencia el Mundial 2006, donde estaré con todo mi corazón con la selección", declaró "Schumi". "No vivo muy lejos de aquí y es un lugar ideal para prepararse".
La figura: Michael Ballack
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La selección alemana tiene desde hace años su destino ligado al de Michael Ballack, su capitán, su máximo goleador y su esperanza de creación en el centro del campo, pese a lo cual en Alemania no faltan sus críticos. Muchos consideran que rara vez da todo lo que se espera de él como estratega y que, pese a la ascendencia que tiene sobre sus compañeros no asume el liderazgo en el campo. En lo que hay consenso absoluto es en la peligrosidad que tiene Ballack para el arco contrario, tanto en el juego aéreo como con disparos desde todas las distancias. Uno de los títulos oficiosos que se le concede es el de mejor cabeceador de Europa.