Silencio total. Hermetismo. Top Secret. El comité organizador del Mundial guardó los detalles de la ceremonia inaugural en un cajón y no quiere revelar ningún aspecto.
Sin embargo, a pesar de ese silencio planificado por organizadores y participantes de la fiesta, siempre aparecen detalles que escaparon al control y la censura.
La ceremonia será el 9 de junio, minutos antes del comienzo del partido entre Alemania y Costa Rica en el moderno Allianz Arena de Munich.
Este festejo, que marca la apertura del Mundial, durará 20 minutos y estará bajo la dirección de Christian Stueckl, director general del Teatro Popular de la ciudad bávara.
También se anunció que participarán un total de dos mil personas, además de un grupo internacional de Hip-Hop, un conjunto de instrumentos de viento, de percusión y un coro.
La parte central del acto estará compuesta por 150 bailarines y 50 bailarinas que estarán vestidos con trajes típicos de Baviera, para los que Stueckl hizo componer una pieza especial y desarrolló una coreografía propia. De la celebración formarán parte varios ex jugadores que se consagraron campeones del mundo en alguna oportunidad.
Entre ellos estarán Pelé y Maradona, junto a varios alemanes que se consagraron en 1974 y 1990, como por ejemplo el presidente del comité organizador, Franz Beckenbauer.
En el acto, los participantes deberán levantar la Copa, pero como no disponen de ésta, ya que está bien guardada, en los ensayos utilizan una botella de jugo de manzana.
El estadio
ELEGIDO. La ceremonia inaugural y el primer partido del torneo, entre Alemania y Costa Rica se celebrarán en el estadio Allianz Arena de Munich. El mismo costó 280 millones de euros y tiene capacidad para 66.016 personas.
PRMIERO. Se inauguró el 30 de mayo y tiene dos "dueños", el 1860 Munich y el Bayern Munich. El inglés Owen Hargreaves, hizo el primer gol allí, en la victoria del Bayern por 3-0 ante Borussia Monchengladbach.
VOTO. En un referendo celebrado en octubre de 2002, el 65.8% de los ciudadanos votaron a favor de la construcción de este estadio dedicado exclusivamente al fútbol. Acudió a las urnas el 37.5% de los muniqueses con derecho a voto, la mayor cantidad registrada en cualquier referendo celebrado en Baviera.