El jefe de asesores del Ministerio de Economía, Fernando Lorenzo, ensalzó ayer que la conducción fiscal logró en 2005 una consolidación fiscal de 1% del Producto Interno Bruto llegando a un "superávit estructural" -despejando los ingresos y egresos extraordinarios, el efecto del Plan de Emergencia, los costos por la suba del petróleo y la sequía- de 4,7% del PIB frente un resultado de 3,7% en 2004.
Parado frente a los empresarios reunidos en un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing y y bajo la atenta mirada del ministro Danilo Astori, el funcionario remarcó que la política salarial despejó los temores previos sobre su efecto en el empleo, los precios y la competitividad.
Dijo que la pauta de recuperación salarial prevista de entre 4% y 6,5% prevista entre julio de 2006 y marzo de 2008 -que fue objetada ayer en el consejo superior tripartito- es inferior al alza proyectada de la economía en ese período de 7%.
A pesar que adelantó una suba de inflación de 0,7% en mayo, Lorenzo dijo que la tendencia de los precios -excluídos los elementos más volátiles- sigue alineada con las proyecciones oficiales.
Lorenzo dijo ayer que la política de consolidación fiscal "logró frutos más rápido de lo que esperábamos" y aseguró que "no es cierto" que se utilizaran los mayores ingresos "para gastar más", como se destacó en ámbitos técnicos y políticos. La "notoria mejora" en la eficiencia recaudadora se utilizó para compensar -al igual que se lo hará este año- los efectos de la sequía y la suba del petróleo sobre las cuentas de Ancap y también de UTE.
Aseguró que la proyección de gasto discrecional hasta 2009 "ni siquiera llega a alcanzar los niveles que el país ha tenido y mucho menos los imperantes en los últimos diez años". Reconoció que la "vulnerabilidad" y las restricciones fiscales todavía no dan margen para un comportamiento anticíclico, pero afirmó que "se camina en esa dirección".
SALARIOS. Al año de la primer ronda de los Consejos de Salarios, Lorenzo dijo que la "adecuada y sostenible" recuperación logró "un crecimiento del empleo muy superior al del resto de la economía" en los sectores directamente afectados por estos acuerdos.
Mostró como en el sector de empleados y obreros privados -el "corazón de los afectados" por los acuerdos de los consejos de salarios- el empleo creció 5,4%.
El empleo en el rubro patrones con personal a cargo subió un 13,5% mientras que el de los trabajadores por cuenta propia (que no son afectados por los consejos) cayó un 9,3%.
También mostró como en la categoría de empleados privados en 2005 por cada 1% de crecimiento del PIB hubo una suba del 0,83% en la cantidad de ocupados contra el 0,53% de 2004. También mostró cómo se aventó el riesgo sobre el efecto de los consejos en las pequeñas empresas, donde la suba del empleo fue de 4,5%, un 0,1% más que el año anterior.
Remarcó que la recuperación salarial en el área industrial tuvo un "impacto moderado" sobre la inflación por la ganancia de productividad. Exhibió que el costo laboral en ese sector está creciendo con una tendencia similar a los principales socios comerciales y como se mantiene "la brecha" que existe respecto a los 90.
INFLACION. En medio de expectativas crecientes sobre que la inflación podría superar el rango previsto por el gobierno, Lorenzo llamó a mirar la tendencia de los precios excluyendo a los rubros más volátiles.
Mostró cómo si se quita el efecto de los combustibles, de las frutas y verduras y del servicio doméstico, la inflación acumulada a mayo sería de 3% y no de 3,7%, de acuerdo con una previsión de suba de 0,7% para este mes. Si se hiciera la misma depuración para los 12 meses culminados en mayo los precios subirían 5,7% en lugar de 6,8%.
Dijo que se debe mirar la inflación "subyacente" -que excluye los rubros volátiles- que es "en lo que la política monetaria puede influir". En esa línea dijo que la inflación subyacente se mantuvo estable en una suba de 0,5% mensual en los últimos dos años.
Anunció que se trabaja con el Instituto Nacional de Estadísticas para publicar la medición de la inflación subyacente.
Pistas
Lorenzo dijo que la aplicación del IRPF a los intereses de los depósitos no será "un incentivo suficiente" para que el ahorro se coloque fuera del país. Sostuvo que el "predominio" de las cuentas a la vista en el sistema hace "aventar el fantasma" de una fuga de depósitos lo que corresponde a "una realidad que ya no está". Dijo que la vigencia del Imaba -que la reforma elimina- encarece el crédito y "complica" la captación de nuevos depósitos, lo que se podría revertir con el nuevo sistema.
Sostuvo que la mejora en el funcionamiento de las empresas estatales se hará dentro del derecho público y no el privado. "El actual derecho público es malo y tenemos que mejorarlo", sostuvo.
Para el funcionario el contexto internacional sigue siendo "francamente favorable" y descartó una "reversión drástica" del escenario externo. Dijo que se trabajó con una proyección favorable y que se cuenta con las "herramientas e instrumentos" para enfrentar los riesgos que hoy están previstos. Sostuvo que el gobierno respetó "la regla de oro" de realizar proyecciones con supuestos "prudentes".
Lorenzo aseguró ayer que la economía uruguaya es "comparativamente menos rígida" que el resto del área geográfica en la que el país está inserto. Así respondió a la primer pregunta de los asistentes al desayuno sobre la posibilidad de impulsar mayor flexibilidad laboral. Dijo que la discusión de los Consejos de Salarios mostró "espacios enormes para la flexibilidad". Si eso no fuera así "tendríamos muchos menos acuerdos", dijo el economista.
Dudas
Michele Santo cuestionó las cifras oficiales sobre el efecto que tuvo en el resultado fiscal la sequía del año pasado, el que el Ministerio de Economía ubicó en 0,4% del Producto. Dijo que en el medio de la crisis se ajustaron las tarifas y luego llovió, logrando UTE un resultado superavitario. al fin de año. A futuro puso en duda que el fin del Plan de Emergencia suponga que no haya más gasto estatal en otro programa.
Polémica por sistema cambiario
Michele Santo disparó y trajo a escena el debate sobre tipo de cambio al plantear volver a un sistema fijo y no de flotación sucia como el actual.
Fernando Lorenzo le respondió que el sistema en aplicación "es el más adecuado para Uruguay" y sostuvo que tener un sistema fijo implica dar un seguro implícito sobre el tipo de cambio que "nos hace más vulnerables".
Dijo que el régimen "provee los mecanismos de ajustes que necesitamos para enfrentar las circunstancias que nos pueden estar afectando actualmente y en el futuro". Reafirmó que un sistema fijo iría en contra de la reversión de la alta dolarización, que "va seguir siendo" una de las "vulnerabilidades más grandes".
Dijo que se seguirá trabajando con el BID y el Banco Mundial para lograr que los préstamos se den en moneda local.
Lorenzo sostuvo que volver a un tipo de cambio fijo "no permite emerger mercados" de cobertura de cambios.
Santo sostuvo que existe la "imposibilidad de generar mercados" cuando el "único jugador" que compra dólares es deficitario en moneda extranjera. Mostrando la baja desdolarización de la economía, Santo mostró la dificultad en cambiar la tendencia de las personas a la hora de elegir una moneda. "El público quiere otra cosa", remató.