barcelona El español Fernando Alonso (Renault) se mostró ayer optimista ante el Gran Premio de España de este fin de semana, pese a asegurar que todavía queda un largo camino para repetir el éxito de 2005, cuando se proclamó campeón del mundo de Fórmula Uno.
El asturiano ha asegurado que ahora mismo es más completo que el año pasado, pero no ha querido obviar que aún se encuentra lejos de llegar a coronarse de nuevo y que espera superar los problemas que lo han mantenido en segunda posición en el podio en las últimas pruebas del Mundial (Imola y Nürburgring).
"El año pasado ha pasado y pasado está. Estamos en 2006 y hay que hacer borrón y cuenta nueva", ha reiterado el de Renault, mientras reconocía que no debe sentirse afectado por la cosas buenas de la anterior campaña. "Si ganamos será una gran alegría, pero no ganar no debe ser una frustración", aseveró Alonso.
"Tengo confianza ante la cita de este fin de semana en Montmeló, pero no nos olvidemos de que los otros pilotos han ido rápido, así que será un premio reñido", dijo.
"Esperemos que Montmeló sea un circuito más Michelín", ha continuado el asturiano en referencia a los últimos circuitos del Mundial, que se le han dado mejor a las escuderías que corren con neumáticos Bridgestone, como es el caso del Ferrari de su rival Michael Schumacher.
En este sentido, Alonso ha reconocido que la prueba de Imola fue complicada, porque fue un fin de semana de puesta a punto de neumáticos y del vehículo, y ha asegurado que, en el podio del Gran Premio de San Marino, no estaba triste ni cabreado, sólo cansado. efe