MERCEDES | JOSE MARIA BELLO
En una etapa que tuvo de todo y que fue disfrutable de principio a fin, Mario Sasso, quien debido a una caída en la primera etapa estuvo a punto de abandonar, se impuso en solitario en la llegada de la cuarta jornada en la rambla de la ciudad de Mercedes.
Lo sucedido ayer en la tercera etapa bien pudo haber condicionado el futuro de la carrera, ya que diez ciclistas quedaron alejados del resto de los competidores y algunos de ellos con casi cinco minutos de diferencia. Si bien aún faltan seis etapas para culminar y entre ellas hay dos contrarreloj, por lo que es muy aventurado decir que la posibilidad de ganar la carrera quedó reducida a un grupo muy chico de ciclistas, lo cierto es que los que ayer perdieron importantes minutos van a tener que sudar mucho para poder descontarlos. Y así y todo les será muy difícil lograrlo.
La principal característica de la etapa fue el hecho de que casi nunca se corrió en pelotón, ya que los ataques se sucedieron uno tras otro. De entrada nuevamente Javier Moreira salió solo en busca del embalaje del premio de la cima, que lo tiene como líder. El esfuerzo fue desmedido y estuvo solo adelante más de 60 kilómetros, ganó el embalaje pero luego pagó las consecuencias y llegó muy retrasado.
Luego de varias escaramuzas el pelotón se rompió en varios pedazos y allí entró a tallar la suerte y la mala suerte. La de ayer no fue una mañana para el Amanecer ya que había metido tres ciclistas en el pelotón de adelante, pero tuvieron la mala suerte que en el mismo momento pinchó Aguilar y Tardáguila pinchó y rompió la cadena, en esa acción perdieron más de un minuto, y los escapados pusieron pie a fondo para sacarse dos rivales muy peligrosos de arriba.
Otro equipo que contaba con tres representantes en la avanzada era So Caetano, (cabe recordar que el tiempo que se toma en cuenta para la clasificación por equipos es el de los tres primeros corredores de cada equipo en cada etapa) pero dos tuvieron problemas (Diniz y Cancio). Solo quedó adelante Mac Donald, por lo que su técnico, Trillini, lo hizo esperar para ayudar a sus dos compañeros a tomar contacto con el pelotón, cosa que realizó y cuando estaban por darle alcance Diniz "explotó", no resistió el esfuerzo y se fue quedando. Cancio se sumó a los de adelante, pero Fernández, en una demostración de compañerismo pocas veces vista, se quedó para ver si podía ayudar al compañero, pero no pudo y ambos quedaron retrasados.
La otra cara de la moneda fue el Cruz del Sur que ligó lo que no había ligado hasta ahora, recuperó a Sasso e incluso ganó la etapa y además fue el único equipo que contaba con tres corredores adelante lo que lo catapultó al primer lugar de la general por equipos.
Cuando el grupo puntero se lanzaba por el tobogán que hay a la entrada a Mercedes, Sasso se olvidó de su magullada muñeca y se lanzó arriesgadamente. Se fue y nunca más pudieron tomarlo, detrás llegó el "Diente" Fernández y luego los ocho compañeros de fuga; el pelotón lo hizo a casi cinco minutos.
Miraglia no solo mantiene la malla blanca de líder, sino que amplió ventajas mientras que el Cruz del Sur es, hasta ahora, el primero entre sus pares.
Nueva Palmira sorprendió a todos
Un capítulo aparte merece lo sucedido el pasado domingo, en oportunidad que la etapa terminara por primera vez en la historia en la ciudad de Nueva Palmira. No se había visto un pueblo tan consustanciado con el esfuerzo de sus autoridades y de la gente del Club Palmirense que está festejando los 100 años de vida y lo demostraron a cada paso.
El sábado a la noche, las mujeres palmirenses agarraron las escobas y salieron a barrer las calles de la ciudad para que los ciclistas no tuvieran ningún problema, pero como en la madrugada hubo un fuerte viento en la mañana del domingo volvieron a repetir la operación.
Fueron las mismas mujeres que con una bandera casera, un palo y un nylon rojo cerraron el tránsito para que la caravana circulara sin problemas.
La gente agradecía a todos en las calles, cuando en realidad las gracias había quedárselas a ellos, por el orgullo que sienten de ser palmirenses, por lo que defienden y cuidan a su pueblo y por todo lo que hicieron por el ci-clismo.