El mundo

| El invicto está concentrado, siguiendo una dieta y un proceso de vitaminización rigurosos

JORGE SAVIA

De Dogomar Martínez, Santos Pereyra un poco después, o el mismo Jorge "Coco" Peralta para acá, lo que representa unos 40 años de separación con lo que para el boxeo uruguayo fueron sus épocas de oro, seguro que ningún boxeador compatriota tuvo las posibilidades de prepararse como lo ha venido haciendo Caril Herrera para pelear el próximo jueves, nada más ni nada menos que en el boxísticamente mítico Palacio Peñarol, por el título Mundo Latino del Consejo Mundial de Boxeo de peso supermosca frente al argentino Sergio Víctor Caruso.

Llevado inteligentemente de la mano de los promotores Sebastián Amaya y Juan María Vanrell, que primero tuvieron la perseverancia de hacerle agarrar la continuidad que le faltaba, después mostraron el tacto suficiente para llevarlo despacio, sin querer que creciera de golpe, y cuando creyeron que había llegado el momento de enfrentarlo a rivales que sirvieran para algo más que "hacerle la escalera" y de acondicionarlo para que diera el salto a nivel internacional del "ahora o nunca" se despojaron de cualquier tipo de ambición y firmaron un contrato por el cual el invicto pasó a ser manejado por un empresario de la talla y los contactos del argentino Osvaldo Rivero, que ha sido el orientador de más de media docena de campeones del mundo, Herrera sumó 13 victorias de las que sólo 2 fueron por puntos, apareció en el ranking del Consejo Mundial de Boxeo, mejoró cualitativamente su forma de trabajar, e incluso su vida personal, que siempre fueron ejemplares por su apego al gimnasio e impecable conducta, y quedó parado ante la puerta grande con la que sueñan todos los boxeadores: combatir por un título internacional y, según sea el resultado que recoja, tener la posibilidad de seguir haciéndolo por bolsas más "jugosas".

Por eso, entonces, hace ya un mes que el cerrense no sólo entrena diariamente en el gimnasio del Golden Gym, como ha sido su costumbre, sino que está concentrado en un apartamento y sigue una dieta alimentaria y un proceso de vitaminizacion verdaderamente rigurosos. Por eso, también, T y C Sports se traslada a Montevideo con toda su "troupe" de casi 50 personas con el fin de televisar para Argentina y gran parte de América la pelea del Palacio Peñarol el jueves próximo. Y por eso, para que los sueños del "Gallito del Cerro" se hagan realidad deberá vencer a Sergio Víctor Caruso, que es un bonaerense de Ramallo con 7 peleas ganadas sobre un total de 8, lo que no sólo compone un récord en el que no figura ninguna definición por la vía rápida, ni a favor ni en contra; es también un indicador de que no pega duro, pero tiene oficio y como rival no es poco.

En otras palabras: el hijo de Aldemir Herrera —otro guapo de "la Villa" que en los años 70 fue vicecampeón sudamericano amateur— tiene el Mundo (Latino) en sus manos. Más concretamente, en sus puños.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar