SILVIA PEREZ
Un día, allá por enero de 1960, el fútbol uruguayo se sorprendió con la llegada de un ecuatoriano. Sin embargo, Alberto Spencer se cansó de hacer goles con la camiseta aurinegra y aún hoy sigue siendo el máximo anotador de la Copa Libertadores.
Casi treinta años después, pasó algo parecido cuando el panameño Julio César Dely Valdés recaló en filas tricolores.
Hoy, Wanderers agita el mercado al contratar a un jugador estadounidense, que se constituye en el primero en llegar al fútbol uruguayo. Mark Schulte, es defensa por derecha, está entrenando hace una semana y media en el Parque Viera y hoy firmará su contrato con el equipo bohemio. El mismo es por un año, con una cláusula de recisión para ambas partes a los seis meses.
La llegada del futbolista se dio por intermedio de Rodrigo Alonso, un fanático hincha y socio de Wanderers desde que nació. El primer contacto de Alonso con Estados Unidos fue como estudiante de intercambio. Luego volvió al país del Norte, donde trabajó como entrenador de fútbol en distintas universidades. Incluso, estuvo junto a Bruce Arena, el hoy técnico de la selección estadounidense. Actualmente, Alonso está de vuelta en Uruguay pero continúa en contacto con el fútbol norteamericano. Es más, en julio pasado ya había traído a otro estadounidense a Wanderers, pero no tenía nivel profesional. La situación de Schulte, en cambio, es muy distinta: el zaguero jugó en Inglaterra y en Islandia e, incluso, participó en la Copa Uefa.
CARNE
El viernes por la noche, Schulte participó de su primer asado con sus nuevos compañeros de Wanderers. Disfrutó de la carne, una de las cosas que más le ha impresionado en Uruguay, y también de la música. Es que después de una semana y media en el Parque Viera, está comenzando a gustarle el ritmo de "Karibe con K" y "Los Pibes Chorros".
A pesar de que tenía posibilidades de volver a Islandia, donde la oferta económica era superior, prefirió recalar en Wanderers. "Había estado en Buenos Aires siendo solo un muchachito acompañando a mi padre en un viaje de negocios y siempre tuve deseos de volver por estos lados. Además, me gusta mucho conocer diferentes culturas y el fútbol me da esa posibilidad. Aunque tampoco vine a pasear, el fútbol es muy importante en mi vida y vengo a ganar".
ESTILO.
Schulte es ingeniero químico, pero no ejerce su profesión. "Mis amigos, los que se graduaron conmigo, trabajan 10 horas por día y hacen mucho más dinero que yo. Pero prefiero el fútbol. Creo que aquí puedo aportar un estilo un poco diferente de juego. Por lo que he visto en las prácticas, tienen un estilo muy distinto al que yo estoy acostumbrado. Pero he jugado en distintos lugares del mundo y el fútbol es diferente en cada lado. Sin embargo, siempre sigue siendo fútbol y eso lo maravilloso de este deporte. Nunca es fácil adaptarse a un estilo de juego, pero estoy trabajando mucho para conseguirlo. Creo que aquí el fútbol es fuerte, pero no diría que es lento".
Schulte estudió español en el liceo y entiende lo suficiente para comunicarse con sus nuevos compañeros. "Me han caído muy bien, me han apoyado y tratan de ayudarme en lo que pueden. Podemos no tener muchas cosas en común, como la música por ejemplo (y se ríe), pero me estoy adaptando. Me gusta el ritmo y los veo cómo bailan cuando la escuchan. Van a tener que enseñarme. Los técnicos también me han impresionado muy bien. Carreño tiene la mente abierta y me permite jugar con libertad".
sorpresa
Carreño. "Nos sorprendió su fútbol equilibrado, su pegada, sus pases exactos y su recepción. Ejecuta los movimientos en forma casi perfecta. Es muy bueno tácticamente. Lo ayuda la edad y la experiencia porque ha jugado en diferentes lugares", dijo Daniel Carreño.
Gas. Es un verdadero profesional. Cuida al máximo su alimentación. Se lleva su propia agua mineral porque en el Viera utilizan con gas y él piensa que un deportista debe beber agua sin gas. Le dedica a los estiramientos mucho más tiempo que sus compañeros y estira en forma diferente.
Maní. Lleva un frasco de manteca de maní para comer después de los entrenamientos pues, según dijo, lo ayuda a recuperarse. Coloca el frasco en el heladera, pero Claudio Dadomo se come siempre un par de cucharadas. Ya probó el mate y no le disgustó.
Apodo. En Wanderers lo llaman Marley porque dicen que es muy parecido al conductor argentino de televisión.