EDWARD PIÑON
Nacional se comió el chocolate y festejó otro título de verano en Punta del Este en una noche en la que no hubo nada de fútbol.
Si habrá sido pobre el rendimiento de uno y otro que lo mejor de la final de la Copa Ricard estuvo en los penales, en esa definición de "tableta gigante" que pocas veces se da en el fútbol, porque ejecutaron los once jugadores y la historia tuvo que seguir de largo en una segunda vuelta.
Mauricio Victorino fue el que terminó con el suspenso, con la poca emoción que apareció en un partido que careció de vértigo, al transformar en gol el penal número 13 de Nacional.
Es que el cotejo fue tan aburrido y gris como esta quincena de enero en la que sol no consigue demostrar que el verano llegó al Cono Sur. Nada de brillo, nada de luces y muchas sombras.
El bostezo prolongado y gigante recién fue cortado por el tricolor a los 73 minutos de juego, cuando Agustín Viana estuvo muy cerca de convertir la apertura tras un centro de Pablo Caballero.
Aunque suene increíble, esa fue la primera gran jugada en la que el elenco de Martín Lasarte pudo gozar de una clara oportunidad de gol. Minuto 73. Antes de eso mucho juego lateral, poca profundidad y nada, pero nada, de llegada sobre el arco de Venegas, quien se había limitado a agarrar dos tibios remates de afuera del área.
Ojo, que los muchachos de Dorados de Sinaloa tampoco habían sido muy productivos a la hora de ofender. Más allá de alguna acción de Sebastián Abreu en la que bajó la pelota para la llegada de un compañero o de algún remate de afuera del área, los mexicanos recién tuvieron su gran chance a los 81 minutos, cuando el propio "Loco" le erró a la pelota en las puertas del área chica o cuando Patiño (a los 86) mandó la pelota a la tribuna pese a haber quedado solo frente a Alexis Viera.
La pobreza del juego parecía que iba a terminar cuando Lasarte puso a Juan Albín en la cancha. El salteño se encargó de armar mejor juego y de darle al equipo mayor vocación de ataque.
Claro que esa actitud no fue acompañada con la agresividad y efectividad necesaria como para vulnerar al rival. Es más, el propio Albín desperdició una gran oportunidad para convertir el gol que hubiese impedido los penales.
Eso sí, si hubiese ocurrido ello, la final ya no hubiera tenido la emoción de los penales. En los que Nacional terminó festejando otro título y arrancando el año de una manera dulce y sabrosa. No es para menos, se comió el chocolate (la Copa) y apenas 48 horas después de haber gozado otro triunfo clásico.
FICHA
NACIONAL 0 (10): A. Viera 6, M. Mansilla 6, M. Victorino 7, I. Pallas 6, D. Leites 4, P. Caballero 6, M. Vanzini 5, A. Viana 7, Anderson 4, L. Suárez 3, A. Márquez 3. D.T: M. Lasarte .
DORADOS 0 (9): G. Venegas 6, G. Castañeda 5, H. López 5, A. Orozco 6, A. Alderete 6, J. Guardiola 7, M. Mendoza 6, J. Ruiz 5, B. Sainz 5, A. Morales 6, S. Abreu 6. D.T: J. M. Lillo.
Estadio: Domingo Burgueño de Maldonado. Jueces: C. Otaiza, J. Vizcaíno y H. Hernández (terna de Florida).
INCIDENCIAS:
45’ AMARILLA: Sebastián Abreu (D).
45’ CAMBIO en Dorados: Mendoza (5) por Alderete.
45’ CAMBIO en Dorados: Patiño (5) por M. Mendoza.
45’ CAMBIO en Dorados: Urtado (6) por Sainz.
55’ CAMBIO en Nacional: Albín (6)
por Anderson.
55’ CAMBIO en Nacional: Olé Olé (5) por Suárez.
55’ CAMBIO en Nacional: Paz (6) por Vanzini.
76’ CAMBIO en Dorados: Rogério por Castañeda.
Penales convertidos: Guardiola 2 (D), Albín 2 (N), Patiño (D), Victorino 2 (N), Mansilla (N), Mendoza (D), Abreu (D), Márquez (N), Orozco (D), Pallas (N), Ruiz (D), Leites (N), Rogério (D), Caballero (N), Venegas (D), Viera (N).
Penales marrados: Morales (D), Paz (N), López (D), Olé Olé (N), Urtado (D), Viana (N), Patiño (D).