EDWARD PIÑON
Julio Ribas probablemente se convierta en el coordinador de las divisiones formativas de Peñarol, pero no será tenido en cuenta para la conducción del plantel principal de los aurinegros, según lo anunciaron a El País voceros carboneros.
La nominación de Ribas como líder del cambio que los mirasoles pretenden instrumentar en los juveniles fue uno de los grandes temas que trataron ayer varios directivos en la reunión que mantuvieron en el estudio de los Damiani.
En el encuentro, que contó con la participación de Juan Pedro Damiani, José Carlos Domínguez, Víctor Cabrera, Ruben Marturet y Edgar Welker, se analizaron diversos aspectos de la política que Peñarol debe poner en marcha para lograr una verdadera transformación social y deportiva.
El puntapié inicial se pretende dar con las bases del club, dado que se considera que el actual momento es "caótico" en dicha materia y se puso de ejemplo a la Quinta División que culminó en el octavo lugar.
Por esa razón se evaluó como positivo llevar adelante el proyecto que elaboró Julio Ribas, ex técnico de la institución y actual conductor de Juventud de Las Piedras. Es más, uno de los integrantes de la reunión aurinegra ofreció una visión positiva del encuentro que había sostenido con Ribas y dejó en claro que podría ser viable un acuerdo con el grupo empresarial italiano propietario del complejo deportivo que se ubica en el kilómetro 28 de la Ruta 101.
Eso sí, el propio interlocutor señaló que la llegada de Ribas como coordinador de las divisiones formativas debe actuar como interceptor de sus posibilidades de ser elegido como técnico para el plantel principal. "No podemos ser Ribasdependientes", comentó.
Dicha tesitura fue ampliamente compartida e incluso se ofrecieron los nombres de otros entrenadores con mayores chances de convertirse en el nuevo entrenador de los mirasoles.
PASSARELLA. El primero de los nombres que salió a luz en el encuentro que se llevó a cabo en la tarde de ayer fue el de Daniel Alberto Passarella.
Su candidatura, según lo indicaron las fuentes, fue impulsada con fuerza por considerársele un hombre de "peso y temple" para liderar el cambio que Peñarol precisa en la Primera División.
Empero choca contra una realidad económica muy importante. Es más, ese aspecto fue puesto de manifiesto por uno de los integrantes del encuentro aurinegro, quien expresó: "Passarella nos costaría, como mínimo, unos U$S 25.000 mensuales".
OTROS. En una situación parecida a la de Passarella podría encontrarse Nelson Acosta, otro de los candidatos considerados como "altamente indicado" para encabezar el operativo del cambio de imagen.
Este último punto fue debidamente analizado también por los dirigentes, dado que entendieron que la hinchada aurinegra quiere ver un cambio verdadero, que no es otra cosa que un Peñarol ganador y que convoque a la parcialidad por su nivel de juego y por su actitud.
LA AUF. Finalmente otro aspecto que estuvo en la mesa de discusión que tuvieron ayer los integrantes del Consejo Directivo que asumirá funciones después de Navidad, es el de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Aparentemente, según los informantes, se considera como fundamental que en la delegación en la AUF permanezca José Carlos Domínguez por el enorme conocimiento que tiene en la materia.
Complejo en cuotas
La compra del complejo para los juveniles le demandaría a Peñarol una inversión cercana a los 800 mil dólares. Ese monto, según se puso de manifiesto en la reunión que mantuvieron algunos de los futuros consejeros, podría reducirse en unos 100.000 dólares. Además, Peñarol podría abonar una parte en efectivo y luego cuotas a nueve años.