"¡Lo que será la vida de Ronaldinho!"

| Nunca subió a un avión y no tiene auto ni moto; hoy es el hombre más popular de todo el departamento

SILVIA PEREZ

"Si quieres más azúcar me pides", dijo gentilmente la moza del "City Bar" ubicado frente a la plaza Independencia y donde justamente funciona la sede del Rocha Fútbol Club. Es allí donde se exhiben orgullosas las copas del campeón.

Hacía solo un rato que había parado de llover y la mañana estaba convulsionada. Pero esta vez no era por cuestiones futbolísticas. Ayer, en las escuelas de Rocha se celebraba el fin de cursos.

La escuela Nº 4 "Gral. Artigas" no era la excepción. Con la diferencia que en esa fiesta se encontraba, junto a sus hijos, Pedro Cardoso, campeón y goleador del Torneo Apertura. "Soy muy tímido y hoy en el acto de la escuela me hubiera quedado atrás del todo", reconocía Cardoso un rato después en su casa de la calle José Hernández. "Pero tuve que pasar al frente, y todos los niños querían que les firmara el carné. Se me complicó un poco, pero a los niños no me gusta decirles que no".

De todas maneras, tanto Cardoso, como sus compañeros, se han encontrado de buenas a primeras con la fama. "El pueblo está como loco. Fueron muchas cosas, el campeonato, los goles, la Copa Libertadores y ahora la selección. La gente me dice que no cambie. Pero yo soy el mismo de hace cuatro meses. Son ellos los que cambiaron, y a veces uno tiene que hacer sus cosas. Por ejemplo, el otro día, cuando me citaron a la selección eran las dos de la mañana y el teléfono no paraba de sonar. Mi mujer terminó mala conmigo porque se despertaba la chiquita. Ahora entiendo lo que deben sentir los jugadores que tienen fama de verdad, como Forlán o el ‘Chino’ Recoba. Porque lo nuestro es local, imaginate lo que será la vida de Ronaldinho. Debe optar por quedarse encerrado y no salir".

ESCOLTA. Se crió en el barrio Lavalleja, donde sigue siendo el hijo del "Pototo". Su padre, carpintero de la policía, y su madre, Elena, tuvieron cuatro hijos. Las tres primeras fueron mujeres y por fin llegó el varoncito que pudiera seguir los pasos futbolísticos de su progenitor. "Yo no lo vi jugar, pero dicen que era bueno. Jugó en el Nacional, en el Lavalleja y en varios equipos de Maldonado. Pero jugaba atrás, de zaguero. Es más, a mí en la primera selección de baby fútbol que integré me pusieron de lateral derecho porque todos en mi familia habían sido defensas".

De chico fue el mimoso de sus hermanas mayores y hoy vuelve a serlo por razones futbolísticas. Alternó su niñez entre la pelota en la calle y el arroyo donde pescar y bañarse con los amigos. Sin embargo, fue un buen alumno de la escuela Nº 4, la misma donde hoy concurren sus hijos. Es más, en Sexto fue escolta de la bandera. "No es que estudiara, pero me gusta escuchar. No me gusta hablar, pero soy bueno prestando atención y con eso me bastaba. Así hice la escuela y el liceo, hasta Cuarto cuando dejé para dedicarme de lleno al fútbol. A veces me pregunto que estaría haciendo hoy si no hubiera jugado al fútbol. Seguramente, trabajaría de carpintero con mi padre".

BOCA. Comenzó a jugar en el Coviro, pero el último año de baby ya lo hizo en Lavalleja, donde debutó en Primera con 15 años. A esa altura ya integraba las selecciones juveniles de Rocha, y fue en ese momento que surgió la posibilidad de ir a probarse al fútbol argentino. "Un día me vinieron a ver Sergio Marcadal y Gerardo Pelusso y fue así como surgió lo de Boca Jrs. Estuve unos diez días en Buenos Aires con mis padres. Me mostraron las instalaciones, me llevaron a ver a Boca y participé en cinco o seis entrenamientos. Querían que me quedara, pero cuando volvimos a Rocha les dije a mis padres que no quería ir. Ellos se enojaron conmigo, querían que fuera. Tenía sólo 16 años, pero era mi decisión. Hice lo que sentía. No soportaba pensar que tenía que volver a Buenos Aires solo, sin mis padres. Sabía que iba a extrañar mucho, ¡si me costaba ir a Montevideo! Hoy sé que perdí una gran oportunidad de esas que no se dan muchas veces en la vida, pero no estoy arrepentido".

CELESTE. Siguió jugando en Lavalleja hasta que pasó a Huracán Buceo, pero estaba mal de la rodilla, lo operaron y no llegó a jugar. Al año siguiente pasó a Colón, equipo al que defendió en la Divisional B. Volvió a Lavalleja, fue campeón en 2000 y en 2002 y luego pasó a defender a Rocha Fútbol Club.

"El equipo fue agarrando confianza con lo que hizo en el primer campeonato y luego los equipos que siempre están arriba nos dieron ventaja y no la desaprovechamos. Nos hicimos cada vez más fuertes y tuvimos muy buenos partidos, sobre todo jugando en Montevideo, porque acá en Rocha nos costaba ganar. Allá jugábamos más lindo porque aprovechábamos las buenas canchas", explicó el goleador.

Cardoso reconoció la importancia del técnico Luis González en la histórica gesta: "Cuando él llegó el grupo ya estaba armado, y quizás eso es lo más difícil para un entrenador. Tuvo que adaptarse a nosotros. Trabajó mucho en lo defensivo, que era el gran déficit nuestro y fue fundamental en las últimas fechas con el tema de la ansiedad y los nervios. En realidad, él estaba viviendo lo mismo que nosotros, porque nunca había llegado a instancias como las que pasamos". Luego, Cardoso miró hacia el futuro: "Si no se moviera nada y se agregaran algunas cosas, podríamos hacer un buen papel en la Copa Libertadores. Se necesitan útiles y una buena cancha para trabajar, porque material humano hay de sobra. Aunque reconozco que algún jugador con experiencia en la Copa nos vendría muy bien".

EL PASE. No pensaba ser convocado a la selección, sin embargo, el lunes debe presentarse en el Complejo de la AUF: "Nunca tuve la esperanza de que me citaran, estando en el interior es difícil. Era tan difícil como salir campeón con Rocha. (Y se ríe). El año fue fantástico y esta es la culminación ideal. Voy a viajar por primera vez en avión, pero no tengo miedo, al menos por ahora".

Tiene 30 años y a su velocidad de siempre le ha agregado esa visión de cancha, que sólo da la experiencia. No ha perdido el sueño de emigrar y sabe que este es el momento para cumplirlo. "Ayer me llamaron unos periodistas peruanos y me dijeron que ya era un ex jugador de Rocha y la nueva incorporación del Cienciano. Pero yo no sé nada. Hablé una vez con el técnico porque es amigo de Arekelian. Me preguntó por mis características, y nada más. Y lo mismo pasó con Alianza. No sé, por un lado me gustaría jugar la Copa con Rocha, pero la única manera de hacer la diferencia económica es irse".

Hoy el goleador del Apertura vive en una casita que compraron los padres de su esposa; no tiene auto ni moto. Tampoco bicicletas, porque se cansaron de que se las robaran. Sin embargo, al preguntarle qué le gustaría tener si se da un cambio de vida, no lo dudó: "Una casita en un balneario cerca de alguna laguna con una lancha para ir a pescar".

Y además, un cocinero excepcional

Conoció a su esposa, Laura, en el año 93. Fue en un boliche llamado "El Mejicano". Ese día Lavalleja había perdido la final frente a Tabaré y Cardoso había errado dos penales. "Ella es hincha de Lavalleja y creo que me llevó el apunte de lástima nomás", admitió.

Fueron novios durante un año, pero luego cada uno siguió su propio camino. Sin embargo, en 2002 volvieron a encontrarse.

En el ínterin, Pedro tuvo dos parejas y tres hijos. Soledad de 10 años y Micaela de ocho, de su primera relación y Onara de tres años, de la segunda. Laura por su parte, se casó y tuvo a Rodrigo, que hoy tiene once años.

Tres meses después del reencuentro se casaron. "Es la única vez que me casé", contó orgulloso. Y de esa unión nació la pequeña Candela de poco más de un año. "Creo que soy un buen padre. Gracias a Dios mis hijas se pelean por estar conmigo, y cuando vienen nunca se quieren ir. En estos momentos las cosas no son fáciles para ellas, sobre todo para las mayores porque se ponen un poco celosas. Sienten que me tienen que compartir con los otros niños".

También es un excelente marido, al menos es el que se encarga casi siempre de preparar la comida. "No sólo cocina lo que pesca, los canelones le quedan exquisitos. Y hace las frijoas él mismo", manifestó Laura.

"Me gusta leer recetas o ver cuando hay alguien cocinando y después pruebo a ver cómo me queda y lo voy mejorando", admitió el goleador.

Sin embargo, hay algunas cosas por mejorar: "En casa sólo se habla de fútbol y eso no es justo con Laura, que es maestra. Creo que debo interesarme más de lo que pasa en la escuela", reconoció.

Cardoso tiene claro que si le sale el pase, le va a costar separarse de sus hijas. "Si nos tenemos que ir nos vamos sólo con la chiquita. Es más, el hijo de mi esposa ya le dijo que quiere terminar la escuela en Rocha y que se queda con el padre. Va a ser muy duro".

"Tomaba, pero no era alcohólico"

"Pueblo chico, infierno grande", dice el dicho. Y Rocha no es la excepción. Ni siquiera el hecho de haberse convertido en el héroe del pueblo impide que la gente hable. "¿Cardoso?, ¡no sabés lo que chupa!", suelen comentar los lugareños.

A él, sin embargo, no le preocupa y no elude el tema. "Claro que tomaba. Acá es muy común ir a tomar después de los partidos, pero nunca llegué a ser un alcohólico. Nunca tuve esa dependencia. Además, cuando volví con Laura, ella me pidió que no tomara y no lo hice por mucho tiempo. Ahora, si tengo que tomar una cervecita, lo hago, pero nada más que eso".

Y para reafirmar sus convicciones cuenta su historia familiar: "Mi viejo fue alcohólico, pero un día dijo que no tomaba más y lo dejó completamente. Y lo dejó solo, sin ir a ‘Alcohólicos Anónimos’, ni a ningún otro lado. En ese entonces estaba mal con mi madre, sentía que la podía perder, y dejó de tomar. Todos se lo reconocimos porque dejó de un día para el otro después de haberlo hecho durante 40 años. Yo no quería llegar a ser lo que en ese momento era mi padre, aunque no lo recuerdo borracho. Tal vez era muy chico, o de repente no quería verlo. En mi casa nunca hubo problemas de ese tipo. Quizás porque mi madre era muy buena", confesó.

Perfil

Nombre: José Pedro Cardoso González.

Edad: 30 años.

Estado Civil: Casado.

Hijos: Cuatro niñas: Soledad, Micaela, Onara y Candela.

Posición: Delantero.

Equipos: Coviro y Lavalleja (baby fútbol). Lavalleja, Huracán Buceo, Colón, Lavalleja y Rocha Fútbol Club. Selección juvenil y mayor de Rocha.

Goles: Convirtió once en el Torneo Apertura y ocho en el Campeonato Uruguayo Especial. Sus preferidos son el de taquito a Miramar Misiones en el Uruguayo Especial, los dos frente a Defensor Sporting, uno frente a Nacional y el primero contra Peñarol.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar