A pesar de la goleada que acababa de propinarle su equipo a Wanderers, el técnico de Nacional Martín Lasarte admitió, al irse del Parque Central, que el que acababan de jugar "no fue de los mejores partidos".
El entrenador reconoció que los primeros minutos del partido no fueron fáciles para ellos. "El gol de Albín nos ayudó mucho porque hasta ese momento no habíamos jugado bien. Pero el gol es el gran cambio táctico y siempre obliga al rival a hacer algo y libera al equipo. Eso fue exactamente lo que sucedió".
Más adelante, insistió en la necesidad de mantener la calma: "Siempre es lindo ganar, pero no hay que perder la tranquilidad. El fútbol te da y te quita. Lo he dicho muchas veces en los últimos tiempos. Nos quitó en alguna oportunidad y esta vez nos dio. Hay que seguir trabajando y estar tranquilos. Por suerte no tenemos lesiones musculares, y en ese sentido resalto el trabajo de los ‘profes’, porque nos permite encarar la recta final del torneo sin problemas".
A propósito del tramo final, Lasarte dijo: "Tenemos un fixture complicado, pero estamos en la punta y siempre es mejor ser perseguido que perseguidor. Estas dos semanas nos van a venir bárbaro para encontrar los momentos de serenidad y tranquilidad necesaria para afrontar los importantes partidos que faltan".
El técnico tricolor también hizo hincapié en la importancia del grupo, tanto cuando las cosas no salían, como cuando se obtienen resultados como el de la víspera: "Resalto algunos hechos puntuales. Por ejemplo, creo que Luis Suárez volvió a generar situaciones de gol, pero está teniendo poca fortuna. Por suerte no decae en su trabajo y le seguimos teniendo mucha confianza porque tiene un gran potencial. El otro día en Rocha me gustó que Romero dijera que para que el partido fuera perfecto Luis Suárez debía haber anotado un gol. Me pareció muy importante y habla de lo que es este grupo, porque en un equipo grande todos quieren jugar".