HORACIO ABADIE
Danubio vivió una jornada histórica, pletórica de fútbol y de goles. Tuvo varios hombres destacados, pero una de las figuras del partido, que manejó los hilos ofensivos de un equipo que sorprendió en el Centenario fue Ignacio González. El "Nacho" respondió tranquilo, feliz y contento.
—Acaban de lograr una victoria histórica y eso que empezó muy mal.
—La verdad es que nos sorprendieron esos dos goles de Peñarol cuando arrancó el partido. Fueron seis minutos de terror, donde hicimos todo mal, no tomamos las marcas y de repente a los 6 minutos del primer tiempo perdíamos en el Estadio 2 a 0.
—¿Encontraban una explicación a ese comienzo?
—Nos mirábamos con mis compañeros las caras y nos preguntábamos ¿qué pasó acá? Como nos pasó con Miramar que nos hicieron dos goles temprano, también con Wanderers y hoy con Peñarol entramos dormidos una vez más. Por suerte mantuvimos la calma, confiamos en nuestro juego y lo fuimos dando vuelta de a poquito con el característico fútbol de Danubio.
—¿Cuál fue la charla de Pelusso en el entretiempo?
—Primero nos remarcó que arrancamos dormidos el primer tiempo, sobre todo en los primeros minutos, y nos pidió que tomáramos las marcas, incluso, cuando estuviéramos atacando tener la referencia de ellos y después defender bien cuando ellos contragolpearan y cuando tuviera la pelota Cedrés y el "Beto" Acosta. En la parte ofensiva nos pidió que siguiéramos haciendo el mismo juego con el que cerramos la primera parte, y tratar de tener la pelota nosotros para evitar el ataque de Peñarol.
—¿Fue importante para ustedes que Césaro quedara solo en el medio campo de Peñarol después de los cambios?
—Sí, fue muy importante porque ellos buscaron con cambios ofensivos y el medio quedó muy desprotegido. También fue importante cuando expulsaron a Apellaniz, ya que nos quedó mucho espacio y nosotros pudimos hacer lo que más sabemos, que es jugar al fútbol. Además, fuimos muy contundentes.
—¿Esto sirve para fortalecer y confirmar la reacción después de un mal arranque del torneo?
—Creo que desde el partido con Miramar ya se vio un cambio. Hubo actitud, rebeldía, amor propio en el grupo, nos tocaron el corazón y confirmamos con Peñarol que podemos jugar bien y que podemos estar más arriba. Siempre viene bien ganar acá en el Estadio, es muy importante y esperemos poder ganar y sacar los máximos puntos posibles en las cinco fechas que quedan para poder llegar lo más arriba y tratar de pelear.
—Para pelear el certamen tienen que afrontar ahora varios partidos complicados.
—Sí, quedan equipos realmente muy duros: Liverpool, River, Paysandú de visitante y Tacuarembó afuera y para cerrar Nacional.
—¿Y precisan algunos resultados?
—Es verdad, pero creo que como está dado el campeonato cualquiera le puede ganar a cualquiera, está todo muy parejo. El fin de semana pasado Rentistas le ganó a Peñarol, hoy (ayer) perdió 3 a 1 con Cerrito. Todas las fechas se dan sorpresas. Esperemos que en el final del campeonato no nos sorprendan más a nosotros y ganemos lo que nos queda.
—Siete goles no se dan todos los días.
—No, claro que no, son partidos que se dan. Además pudimos ser contundentes, que a veces las situaciones se malogran; hoy entraron los goles. Pudimos manejar los espacios, el contragolpe y no "pizarreamos" en ningún momento, simplemente buscamos y quisimos hacer los goles.