Mujeres latinoamericanas afianzan sus aspiraciones presidenciales

| La casi segura posibilidad de que Michelle Bachelet gobierne en Chile ejemplifica un fenómeno continental

TOQUE FEMENINO. Cristina Fernández en Argentina, Michelle Bachelet en Chile y Lourdes Flores en Perú. 200x115
TOQUE FEMENINO. Cristina Fernández en Argentina, Michelle Bachelet en Chile y Lourdes Flores en Perú.
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La aparición fulgurante de líderes mujeres con posibilidades de competir por cargos de gobierno transforman la política de las Américas, a menudo confrontada a crisis y fuertes demandas sociales de renovación.

La tendencia, que recientemente se reflejó en Europa con el triunfo de Angela Merkel para ocupar el cargo de canciller alemana tiene su contraparte en América Latina y Estados Unidos, con una danza de candidatas que podrían llegar al gobierno en varios países.

Todo indica, por ejemplo, que la chilena Michelle Bachelet será la próxima presidenta de Chile, pero otras mujeres se perfilan como serias candidatas a, por lo menos, competir con posibilidades presidenciales.

Bachelet, candidata oficialista de la Concertación chilena, es la gran favorita en los sondeos a un poco más de un mes de la elección presidencial del 11 de diciembre.

Podría convertirse en la primera mujer en alcanzar la presidencia, lo que significaría un llamativo giro en un país que aún arrastra heridas de la dictadura de Augusto Pinochet.

Consultada días atrás en una gira electoral si las mujeres tienen una forma distinta de actuar en política, respondió: "no es un problema de género, hay mujeres que funcionan de un modo tradicional", recordando que los hombres representan la tradición en este terreno.

"Ha habido mujeres como Thatcher que fueron muy tradicionales en su modo de gobernar", subrayó.

Si el programa electoral de Bachelet no se dirige de manera exclusiva a las mujeres ellas son sin embargo un punto central de sus preocupaciones y compromisos.

"Las mujeres necesitan más oportunidades que los hombres. Que éstos se tranquilicen, todos van a tener más oportunidades. Pero como venimos de más lejos, tenemos que hacer más para las mujeres", explicó en un acto político.

Suele prometer igualdad de salarios y de oportunidades, un mejor sistema educativo, un retiro digno para todo el mundo y, sobre todo, guarderías para cuidar a los niños de las mujeres activas y sin recursos. Una parte del carisma de la candidata viene de su propia situación, una mujer que tuvo que educar prácticamente sola a sus hijos —de dos maridos distintos—, de los cuales una es aún adolescente, Sofía, de 13 años, a quien lleva todos los días al colegio.

PRIMERA DAMA. Con un enorme caudal electoral, tras el reciente triunfo en las legislativas en Argentina, la primera dama argentina y senadora, Cristina Fernández, emergió como una candidata posible a la presidencia, aunque, en lo inmediato, ello podría significar una competencia con su propio esposo.

Se espera que Kirchner, aunque no lo ha dicho, busque su reelección en 2007. Sin embargo, es hoy el fenómeno de liderazgo de Fernández el que concentra más atención tras su rutilante victoria en la provincia de Buenos Aires, base de sustentación de cualquier sueño presidencial.

En los últimos comicios, Fernández tuvo en otra mujer a su principal rival: Hilda "Chiche" Duhalde, quien también pretende emular a Evita.

Sin embargo, la creciente presencia de la mujer en la disputa política no es exclusiva del peronismo y prueba de ello es la dirigente socialcristiana Elisa Carrió, ya veterana como presidenciable.

PERUANA. Quien aguarda con expectativa ver los resultados en Chile es la candidata a la presidencia de Perú, Lourdes Flores (de la Democracia Cristiana), desde que le dijeron que un triunfo de Bachelet tendría una arrastre favorable a su postulación.

Su campaña electoral hacia la elección presidencial de abril de 2006 despegó con fuerza y en las últimas semanas ha logrado distanciarse de los otros dos candidatos que sobresalen en esta contienda: los ex presidentes Alan García y Valentín Paniagua.

Y por primera vez los analistas comienzan a verla como una presidenciable.

PARTICIPACION. "Se dan circunstancias en algunos países para una mayor inserción de mujeres en política, pero no porque haya avances reales en ese terreno. La participación femenina sigue siendo muy minoritaria en todo el continente", asegura el sociólogo Gonzalo Kmaid, de la consultora local Cifra.

En buena parte del continente americano la participación de mujeres en cargos electivos apenas supera el 10%, mientras en países desarrollados del norte de Europa está por encima del 40%, asegura Kmaid. Considera que la Conferencia de la Mujer en Pekín, en 1995, marcó un punto de inflexión en todo el mundo.

"Los partidos políticos se especializan en capturar votos, no tienen una conducta suicida. Si les conviene llevar una mujer en lugar de un hombre van a hacerlo", reflexionó Kmaid.

Mujeres presidentas

Cuatro mujeres llegaron a la presidencia en distintos países de América Latina: Mireya Moscoso (1999-2004), en Panamá; Violeta Chamorro (1990-1997), en Nicaragua; Lidia Gueiler (1979-1980), en Bolivia; y María Estela Martínez (1974-1976), en Argentina.

Lidia Gueiler, fue desde muy joven una destacada figura femenina del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Asumió la presidencia de Bolivia en elecciones constitucionales en medio de una grave crisis política, pero ocho meses después fue derrocada por el general Luis García Meza, en julio de 1980.

Isabelita Martínez de Perón llegó al poder en su calidad de vicepresidenta tras la muerte en 1974 de su esposo, Juan Domingo Perón, que ejercía la primera magistratura. Su mandato fue un desastre, en un clima de deterioro económico y social que llevaron al golpe militar en marzo de 1976.

Moscoso es viuda del tres veces presidente y tres veces derrocado Arnulfo Arias, muerto en 1988 en el exilio. Con un discurso de cambio y de ayuda a los pobres, Moscoso llegó a la presidencia generando mucha expectativa entre la gente, luego de derrotar en 1999 a Martín Torrijos, hoy presidente de Panamá. Culminó su mandato bajo un manto de sospechas de corrupción.

Violeta Barrios de Chamorro es viuda de Pedro Joaquín Chamorro, el dirigente político asesinado en Nicaragua por el somocismo en 1978, y propietario del diario La Prensa. "Doña Violeta" impulsó durante su gobierno un proceso de pacificación que reconcilió a Nicaragua y ayudó a superar los estragos económicos y sociales causados por el conflicto con la revolución sandinista.

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