La selección ecuatoriana de Fútbol se mantiene en una etapa de aislamiento total y absoluto desde el pasado martes en horas de la tarde, cuando la prensa deportiva ya no tuvo acceso a Parcayacu, lugar de concentración del plantel ecuatoriano.
Sin ninguna novedad que lamentar, salvo la exclusión de Franklin Salas por lesión, Ecuador está listo y preparando la táctica a puertas cerradas. El experimentado lateral derecho del Aston Villa de Inglaterra, Ulises De la Cruz, trabajó con normalidad ayer, luego que el martes la sanidad de la selección le recomendara descansar para recuperarse de un pequeño cansancio muscular que sufría.
Los once para enfrentar a Uruguay son: Cristian Mora; Ulises De la Cruz, Iván Hurtado, Giovanni Espinoza y Paúl Ambrossi; Edwin Tenorio, Marlon Ayoví, Edison Méndez y Antonio Valencia; Agustín Delgado y Félix Borja.
EL DT. El seleccionador de Ecuador, el colombiano Luis Fernando Suárez, no quiso revelar el sistema de juego que aplicará el próximo sábado. "Si aviso lo que quiero hacer, entonces también lo conocerán los uruguayos y no quiero que eso pase", comentó Suárez a los periodistas.
No obstante, el técnico de Ecuador destacó el buen ánimo de sus jugadores para encarar el partido del sábado y, sobre todo, "la buena disposición al trabajo" que han demostrado.
Suárez afirmó, además, que de Uruguay no le preocupa nada, aunque remarcó que respeta a los "charrúas" y, en especial, a su entrenador Jorge Fossati. "Es un excelente técnico al que respeto mucho", dijo Suárez, al afirmar que el conductor uruguayo es un viejo conocido suyo, de cuando dirigía a Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDUQ).
Suárez, que antes de ser seleccionador de Ecuador conducía al Aucas quiteño, recordó que, en algunas oportunidades se enfrentó al equipo de Fossati. "Se pueden hacer, quizás, algunas comparaciones, pero una cosa es jugar en los clubes y otra muy distinta hacerlo en selecciones", anotó Suárez.
JUGADORES. Para Ulises de la Cruz, Ecuador "tiene mucha confianza y debe ratificar el porqué ha llegado hasta el sitio donde se encuentra", en el tercer lugar de la clasificación de las Eliminatorias y a un punto del Mundial.
"Uruguay necesita los tres puntos y seguramente va a plantear un esquema muy ofensivo, pero Ecuador no pude ser defensivo, sino que debe aprovechar todas las ventajas que posee" sobre los charrúas, añadió De la Cruz.
La altura de Quito, a 2.850 metros sobre el nivel del mar, jugar de locales y con estadio lleno, son ventajas que "Ecuador debe saber explotar" para vencer a Uruguay, apuntó el defensa ecuatoriano.
La selección de fútbol de Ecuador practica "como una familia unida" y con el objetivo de vencer a Uruguay, aseguró por su parte el volante Néicer Reasco. El equipo "es como una familia unida y el apoyo que recibimos de la gente nos da más fuerza" para encarar el partido ante los charrúas, señaló el centrocampista. "El partido con Uruguay es muy complicado, tenemos una gran responsabilidad sobre nuestras espaldas, pero también mucha confianza de lo que podemos hacer", sostuvo Reasco.
"Ecuador ya se ha ganado un puesto en el fútbol internacional y por eso este partido es muy importante para nosotros, pues podremos ratificar nuestra jerarquía", señaló el capitán de la selección, Iván Hurtado.
Ante Uruguay, Ecuador "deberá manejar los tiempos y evitar que la ansiedad nos lleve por un mal camino. La selección nacional no puede dejar escapar esta oportunidad", subrayó Hurtado.
Uruguay se va a encontrar con una cancha protegida
Un impresionante trabajo se realiza en estos días en el Estadio Olímpico Atahualpa de la ciudad de Quito y especialmente en la cancha, previo al compromiso en el que Ecuador recibirá a Uruguay el próximo sábado.
Las constantes y fuertes lluvias que caen sobre Quito, hicieron que las autoridades de la Concentración Deportiva de Pichincha tomen cartas en el asunto, con respecto al mantenimiento de la cancha.
Constantes capas de piedra muy fina y arena, son esparcidas todos los días en el verde césped del Olímpico Atahualpa, lo cual dio como resultado una cancha espectacular y en la que el agua filtra óptima y rápidamente.
Además, la zonas centrales del terreno de juego son siempre cubiertas con extensas capas de plástico y que ayudan a que dichas parcelas de terreno, más proclives a pequeñas inundaciones, no sufran este problema.
Con esto, se espera prever completamente los posibles chaparrones que ya han sido pronosticados por los meteorólogos para el día mismo del cotejo entre Ecuador y Uruguay, y aseguran una cancha en estupendas condiciones.