BOSTALSEEI | AFP
n El piloto francés Sébastien Loeb y Citroën vuelven a su coto privado en el Rally de Alemania, undécima prueba de las dieciséis del Campeonato del mundo de la especialidad que lidera el galo, que se corre este fin de semana sobre asfalto en la región de Tréveris.
En cuatro ediciones de la competición, de las cuales la primera no integraba el calendario mundial (2001), el Xsara se mostró intratable para sus rivales, lo que continuó con un triplete formidable (2002, 2003 y 2004).
Por supuesto, Loeb quiere mantener su invicto y continuar su marcha triunfal hacia el título, interrumpida hace tres semanas en Finlandia por un brillante Marcus Gronholm, que con su Peugeot 307 no se dejó birlar su prueba personal.
Una nueva victoria en Tréveris daría al francés una ventaja prácticamente inalcanzable para sus rivales en la carrera al título. Entre ellos Gronholm, por supuesto, quien se encuentra segundo a 28 puntos, mientras que otro de los aspirantes, el noruego Petter Solberg (Subaru Impreza, a 30 unidades), tiene un pésimo recuerdo de la edición anterior de la prueba alemana, dado que tras una serie de volteretas dejó su auto convertido en chatarra.
En efecto, en los papeles, el trinomio Loeb-Xsara-Michelin parece una vez más inalcanzable para el resto. Sin embargo, hay quienes no opinan así. Para mí Marcus (Gronholm) es capaz de correr tan rápido sobre el asfalto como en la tierra, advirtió Timo Rautiainen, cuñado y copiloto del finlandés.
La ’manga’ alemana, con tres terrenos bien diferentes, entre los viñedos del Mosela, el campo militar de Baumholder y las carreteras estrechas de la región de Saarland, constituye un ejercicio muy específico. Aquí hemos sido muchas veces muy competitivos. Podemos aspirar a un buen resultado. Sobre todo si la meteorología se revela caprichosa. Algo que convendría a nuestros (neumáticos) Pirelli, agregó Rautiainen.
Todos van a la caza de Loeb. El piloto Citroën tendrá que confirmar sus condiciones en un terreno que se puede presentar muy duro, si las condiciones climáticas se dan dentro de los pronósticos.
De todas formas Loeb sabe como manejarse en estas circunstancias y tratará de defender la punta como sea.
LIDER CAUTO
LOEB
"Tengo muchas ganas de vencer, por supuesto. Me señalan como favorito, pero yo me mantengo prudente. Ninguna de las victorias anteriores aquí fue fácil. Y, a veces, la meteorología puede jugar una mala pasada. El año pasado —en particular en Bosenberg— estaba todo inundado y lo único que se podía hacer era intentar salir sin romper el auto. Creo que son las peores condiciones que he conocido. Tengo confianza en mis posibilidades (...) Pero también desconfío", señaló el campeón.