Jorge da Silveira
En las últimas horas se vivieron dos episodios relacionados con la Selección que nos preocuparon. La elección del segundo arquero y la que llegó a ser la desafectación de Marcelo Tejera por la negativa de Morena a cederlo, respaldado por parte de su dirigencia.
Las circunstancias vividas por Sebastián Viera, lamentables en todo sentido, repercutieron en la representación celeste. El arquero llamó a Fossati y le dijo que quería jugar. El técnico le expresó que si lo deseaba sería titular una vez más en la valla celeste. Se juntaría con él en Madrid para viajar a Oviedo. No estuvo. Al hablar después dijo que viajaría esa noche. No lo hizo. Al parecer se le hicieron más exámenes que lo retuvieron en Madrid y su estado de ánimo no era el mejor, lógicamente.
Debió de entrada llamarse a Munúa. Se llegó a pedir a Nacional a Bava, lesionado en el primer partido de la gira, quien recién reapareció ayer en el clásico. Después se habló con Munúa, quien de entrada no recibió bien el llamado en esas condiciones. Luego predominó su interés de volver a la celeste, en la que no estaba desde el partido en Barranquilla contra Colombia.
Lo de Tejera pudo ser muy grave. La reacción inicial de Morena, fuera de lugar. Dijo que nadie le había hablado del cuerpo técnico de la Selección. No había que hacerlo. El mecanismo es uno solo en todos los casos. La AUF convoca a los jugadores a través de las federaciones de los países y de los clubes a los que pertenecen. Lo otro que dijo, que recién se acordaban y que no lo cedería hasta después del partido del lunes por la Copa Teresa Herrera es impropio de quien defendió a la celeste durante tantos años. Si a Tejera no se le llamó antes fue porque no estaba físicamente en condiciones. Ahora que hizo el acondicionamiento físico básico con Peñarol llegó el momento. Y lo citó.Directivos de Peñarol respaldaron a Morena y negaron al jugador cuando llamó Figueredo, quien lo desafectó. Nos pareció un error. Sentaba un precedente nefasto. De futuro los demás clubes podían proceder de la misma forma con perjuicio para la celeste. Finalmente cambió de posición el sector de dirigencia que lo negaba.
Lo del título.