Domingo 14 de agosto de 2005 | Año 87 - Nº 30176
Internet Año 10 - Nº 3288 | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
Correo
Mapa del sitio
 Noticias
Ranking de noticias
Todos los títulos
Editorial
Nacional
Ciudades
Internacional
Economía
Deportes
Espectáculos
Ecos
 Suplementos
Agropecuario
Cultural
DS - Domingos
Di Candia
Economía y Mercado
El Escolar
El Empresario
Paula
Qué pasa
Sábado Show
 Especiales
Terrorismo
Teatro Solis
Petróleo
Crisis energética
Union europea hacia el este
Carnaval
Ver todos
 Servicios
Clasificados
Carteleras
Buscador
Meteorología
Avisos Fúnebres
Titulares por email
Correo
 Canales
Educación
Inversiones
Cocina
Eventos
Teledoce
Metrópolis FM
Aviación
GDA
BBC
Radio Nederland
AutoAnuario
Deutsche Welle
 Producción Digital
Anuarios
América del Sur
La semana en el país
Tiempo libre
Uruguayos
Diarios del mundo
MUVA
Empresariales Digitales
 Participación
Foros
Ecos
Correo
Ajedrez
Postales
  - Internacional
TURISMO | A cambio de U$S 5, el gobierno de Castro permite ascenso a colina donde se aprecia la base estadounidense
Cuba ofrece tour por Guantánamo
Cada vez son más los turistas que hacen el recorrido panóramico sobre la polémica cárcel para terroristas

GUANTANAMO, CUBA THE NEW YORK TIMES

Aunque el dictador cubano Fidel Castro la haya calificado como "una daga en el corazón del suelo cubano", su gobierno encontró una manera de sacarle provecho a la base y cárcel estadounidense de Guantánamo: el turismo.

A cambio de U$S 5, Castro permite que los turistas vayan a la colina que da a la base. Los visitantes pueden recorrer el horizonte a través de binoculares, sobre una elevación de metal, escuchar a guías de turistas que sueltan datos y beber ponche con ron durante almuerzos contratados en un restaurante bajo toldos y árboles frondosos que dan sombra.

A pesar de que el punto de observación no es tan popular como la mayoría de los otros destinos turísticos de Cuba, un flujo constante de turistas —en ocasiones de docenas a la vez— visitan el lugar, según Yenoxy Constantin, un guía cubano que arregla las visitas del Hotel Guantánamo.

El panorama ofrece una vista impresionante de la bahía y de la base. El nuevo campo de prisioneros se ve claramente, pero no se distinguen las figuras humanas.

HISTORIA. La base de 45 millas cuadradas, localizada en la reluciente Bahía de Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba, ha sido un lugar delicado para muchos cubanos. Estados Unidos tomó posesión de la bahía en 1898 durante la guerra hispano-estadounidense. El acuerdo dice que Estados Unidos sólo cederá la base por su propia voluntad o por mutuo acuerdo, algo que es poco probable que suceda.

Estados Unidos paga a Cuba alrededor de cuatro mil dólares al año por el arrendamiento, pero Castro, quien tomó el poder en 1959 y pronto anunció su alianza con la Unión Soviética y su filiación política a la doctrina marxista, se ha negado a cambiar los cheques.

Conforme aumentaron las tensiones entre ambos países después de la revolución de Castro, ambas partes sembraron el terreno que rodea la base con minas terrestres, colocaron una valla de alambre de púas y levantaron altas torres de observación, donde por décadas los guardias opositores han intercambiado insultos e incluso fuego de rifles.

Pero tras el fin de la guerra fría, la base se convirtió en una especie de misión deseada, un lugar para pasar unos cuantos años bajo el sol tropical.

Se abrieron escuelas, instalaciones recreativas, tiendas e incluso un restaurante McDonald’s, y las familias del personal de servicio vivían en la propiedad.

Mientras que el conflicto que rodeaba a la base bajó de intensidad a finales de los años de 1990, la tensión ha aumentado desde que Estados Unidos, en 2001, empezó a enviar por barco a Guantánamo a los sospechosos de terrorismo, muchos de ellos presuntos combatientes talibán de Afganistán.

Los detenidos —que actualmente suman más de 500— están albergados en un campo recién construido junto al Caribe. El campo se ha vuelto un imán de las críticas internacionales, ya que el gobierno de Bush declaró a los prisioneros "combatientes enemigos" en lugar de "prisioneros de guerra", lo que significa que no estarían sujetos a la protección de las Convenciones de Ginebra.

Varios políticos estadounidenses han hecho un llamado a que se realicen investigaciones y que incluso se cierre el campo, incluido el ex presidente Jimmy Carter, quien lo calificó de una "vergüenza".


Asistencia al usuario: 903 1986 Redacción Impresa: 902 0115
Redacción Digital: 900 2338 Publicidad on line: 900 2338
Publicidad impresa: 902 3061 Clasificados: 4002141 - 131
ShoppingElPais: 903 1986  
Plaza Cagancha 1356/204, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012
Imprimir
Enviar nota por correo
Todos los titulos
Notas más leídas
Tamaño del texto