JOSE MASTANDREA
Esta vez, y pese al empate, Fernando Morena volvió a ser el Morena de siempre: afable, dispuesto al diálogo, sin prisas ni malhumores. El técnico de Peñarol se paró frente a los periodistas y con una sonrisa en sus labios dijo: "Hablamos donde ustedes quieran".
—¿Qué sensación te dejó este empate?
—Dejó un sabor amargo, fundamentalmente, por no poder liquidar el partido cuando podíamos, que fue antes de la expulsión, cuando estábamos los dos con once jugadores.
—¿Por qué cuesta tanto jugarle a un equipo que queda en inferioridad numérica?
—En este caso, porque no fuimos claros en el segundo tiempo, no pudimos gobernar el partido, nos faltó ser más contundentes, nos costó muchísimo definir y Defensor tiene sus armas y las aprovechó muy bien.
—Pero chances tuvieron...
—Claro, y eso es lo más difícil. Creamos las situaciones de gol, eso es lo más difícil de lograr. Nos faltó anotar. La única verdad en el fútbol es el gol y sin el gol es muy difícil poder ganar. El equipo no bajó los brazos, no se entregó y buscó siempre el arco rival, eso es positivo.
—En tres fechas, dos empates y un triunfo. ¿Se puede ganar?
—Este es un campeonato largo, faltan muchas fechas, muchos cruzamientos. Yo sigo confiando en poder salir campeón. Ahora tenemos una semana sin fútbol, pudimos haber ido a jugar a Brasil pero para no agotar al plantel preferimos quedarnos. Hay que seguir trabajando. Y van a ver: queda mucho camino por recorrer.
Fernando Morena se fue "con un sabor amargo" por el empate. Pero confiado en poder alcanzar el título. El técnico, al igual que sus hombres dentro de la cancha, no bajó los brazos. Sigue prendido en la pelea.