Mi opinión

Jorge Da Silveira

Carlos Bueno y Cristian Rodríguez no jugaron el sábado en Peñarol porque no hubo acuerdo en las condiciones para firmar un nuevo contrato. En la misma condición está Joe Bizera, aunque como continúa en recuperación de su lesión todavía no puede jugar y recién comenzará a hacer fútbol esta semana en los entrenamientos.

Es un capítulo más de una larga novela en la que hubo errores de manejo por ambas partes y en la que los jugadores están en el medio.

Hace unos meses no hubo acuerdo por 400.000 dólares. Fue la diferencia entre lo que ofreció el grupo Casal, representado por el Sr. Nelson Daniel Gutiérrez, y lo pretendido por Peñarol. Recientemente, Casal ofreció a Damiani mucho más en reunión personal en la que prometió más dinero y los pases de Taborda y Estoyanoff para Peñarol.

Por un lado no entendimos la posición de Casal. No quedó bien parado Gutiérrez, que pudo concretar la operación anterior con muchos menos dólares que los ofrecidos ahora por él. Tampoco los directivos carboneros, que insistieron en la necesidad de volver a negociar con el grupo. Fue mejor tratado el presidente, que por años atacó duro por la radio al empresario, que quienes abogaron por negociar con él y estuvieron en la anterior operación con Gutiérrez. Nada justificó tan desmesurado aumento de la oferta.

Tampoco pareció feliz la actitud de Damiani. Si hubiera solicitado la documentación de toda la operación, en especial del saldo de precio, parecía una oferta importante que dejaría al club sin deudas y con la posibilidad de programar un futuro venturoso.

Los dichos posteriores de las partes embarraron aun más la cancha y hasta provocaron la intervención de la DGI. Por más que trataron de retroceder en algunas expresiones, ya el daño estaba hecho.

Hoy negocian el contrato otros directivos del club y gente del grupo Casal. Hasta ahora sin acuerdo. Debe haberlo. A nadie le sirve que no lo haya. Los jugadores no jugarán ni en el club ni en la Selección. Perderán forma y cotización. El club se verá privado de su concurso, muy valioso por cierto. Son de lo mejor del medio. Puede perder en caso de concretarse una futura operación por la depreciación mencionada. Casal los representa y también puede perder de futuro. O se le dificultará conseguir destinos afuera o el precio de las trasferencias será menor. Ni hablar de la Selección, que se privaría de su concurso en momentos decisivos para pelear la clasificación para Alemania 2006.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar