El fenomenal Allen Iverson consiguió 15 puntos, 10 asistencias, 5 recuperaciones de balón y 4 rebotes y fue la clave que permitió al equipo de la Conferencia del Este imponerse 125-115 al Oeste, en la 54 edición del "Partido de las Estrellas" de la NBA.
El encuentro, que careció de calidad por la falta absoluta de marca defensiva, se convirtió en una exhibición monótona de poder ofensivo por parte de ambos equipos, y al final el Este tuvo más aciertos para conseguir la victoria y romper una racha de tres derrotas consecutivas.
Junto a Iverson (estrella de los Sixers de Filadelfia, que se convirtió en el "Jugador Más Valioso" del partido) se destacaron en el equipo ganador Jermaine O’Neal, de los Pacers de Indiana (15 tantos), Dwayne Wade, de los Heat de Miami (14 puntos) y el alero LeBron James, de los Cavaliers de Cleveland (con 13).
Por el Oeste, que ha ganado cuatro de los últimos seis "Partidos de las Estrellas" disputados, sobresalió el escolta Ray Allen, de los SuperSonics de Seattle, al convertirse con 17 puntos en el máximo encestador del encuentro.
El escolta Kobe Bryant lo apoyó con 16 puntos, mientras que el argentino Manú Ginóbili, que disputó su primer "Partido de las Estrellas", jugó 22 minutos para conseguir ocho tantos (3 de 6 tiros de campo y 2 de 2 desde la línea de personal).
Su compañero de equipo, el alero Tim Duncan fue el jugador más consistente del Oeste al conseguir 15 puntos, nueve rebotes y dos asistencias.
IVERSON. Lo extraño de Allen Iverson es que despertó el domingo sintiéndose mareado y débil, síntomas clásicos de la altitud debido a la ligereza del aire de Denver. No obstante, algunas horas más tarde levantó el trofeo al "Jugador Más Valioso en el Juego de las Estrellas", al demostrar que aunque no estuvo en su mejor momento, él es bueno de todas formas.
SHAQUILLE. El posible duelo entre Shaq O’Neal, de los Heat de Miami, y Kobe Bryant, su ex compañero de Los Angeles Lakers, nunca tuvo posibilidad de darse porque ambos se ignoraron completamente. Inclusive O’Neal, que dio la mano a los jugadores del equipo del Oeste antes de comenzar el partido, se la negó a Bryant.
Shaquille divirtió mucho más a los aficionados con sus acciones teatrales que con su rendimiento en el campo. Provocó aplausos y risas cuando bailó al ser presentado, se dio el lujo de posar antes de fallar un tiro libre y bromeó con estrellas del rap que estaban en la primera fila.
Ginóbili dijo vivir una experiencia inolvidable
El argentino Manu Ginóbili completó su gran fin de semana con la participación en el "Partido de las Estrellas" y aunque su equipo de la Conferencia Oeste perdió por 125-115 ante el del Este, dijo que se sentía feliz y había vivido una "experiencia única e inolvidable".
El jugador de los Spurs de San Antonio recibió de su entrenador Gregg Popovich, responsable técnico del equipo del Oeste, 22 minutos de acción y cumplió con ocho puntos (3 de 6 tiros de campo, falló dos intentos de triples, y 2 de 2 desde la línea de personal), capturó tres rebotes, dio una asistencia, recuperó un balón y puso un tapón.
"Siempre piensas que puedes hacerlo mejor, pero creo que cumplí en mi debut en un partido de estas características, en el que no se juega nada y lo más importante es disfrutar y hacer que los espectadores lo pasen bien", declaró Ginóbili. "Creo que al final todo fue positivo".
"Nunca me imaginé poder jugar un partido rodeado de tantos monstruos y en lo individual es lo mejor que me ha pasado en la NBA", reiteró el escolta internacional argentino.