Eduardo "Lalo" fernandez
Este campeonato Sudamericano Sub 20 ha sido testigo de una selección uruguaya muy limitada lo que debe llamar a la reflexión.
El equipo salió de Montevideo con los mejores augurios y según palabras de sus responsables con la meta no sólo de clasificar al mundial de Holanda sino pelear por título de Campeón del Continente. Todo el mundo estuvo de acuerdo. Si se es campeón de hecho se clasifica. Avanzado el torneo tales sueños se limitan a clasificar y aun así con serios reparos.
Uruguay es un equipo caótico. Todo es realizado en forma desprolija, sin orden, sólo a arrestos individuales y poniendo, eso sí, todos los jugadores el alma para conseguir salir adelante. Pero solo con el alma no alcanza. ¿Cuántos ataques ha realizado el equipo desbordando por los laterales? Casi ninguno y cuando esporádicamente lo hizo todo terminó en un centro para nadie. ¿Cuántos pases se pierden por partido? El porcentaje es altísimo y lo peor es que pretendiendo tocar de primera juegan la pelota apurados y para donde salga. Por momentos tocan cinco o seis veces sin adelantar un metro o pasando hacia atrás, dando la sensación de clara impotencia para penetrar en la defensa contraria, lo que muchas veces se quiere conseguir con patriadas individuales las que siempre terminan entregando la pelota. Los defensas sacan como sea, para arriba, para afuera o en largo para supuestos contraataques con pelotazos que la mayoría de las veces terminan en los defensores rivales. Es un equipo que no parece tener un padrón definido, sus líneas están por largos ratos muy separadas e inconexas. La mayoría de las veces llegan tarde a marcar corriendo atrás de la pelota lo que desgasta al equipo.
A Uruguay le han hecho goles desde dentro del área chica luego de desbordes por las bandas los que invariablemente fueron mal marcados. No ha tenido peso ofensivo. Para llegar al arco contrario dependen de centros, por lo general a la cabeza de los contrarios, de córners o de algún tiro libre. Esta selección juega un notorio subfútbol. Parecería que sus técnicos han dado más en la herradura que en el clavo, pero no solo ellos, ya que no pueden ser responsables de tantas limitaciones.
¿A los jóvenes se les enseña como se debe? ¿ Será que no alcanza sólo con tener diploma ?
Como los jueces también los técnicos debieran analizarse y sacar sus conclusiones. Por algo el fútbol nuestro está como está.