MADRID | EFE
El nuevo técnico del Real Madrid, Vanderlei Luxemburgo, protagonizará hoy un peculiar estreno en el banco del Santiago Bernabéu en el partido más corto de su historia como técnico: apenas seis minutos, los que restan para completar el enfrentamiento ante la Real Sociedad del pasado 12 de diciembre.
Una amenaza de bomba atentó contra el fútbol cuando la afición del Bernabéu empujaba a su equipo hacia un triunfo en los últimos minutos de un partido que Real Madrid pudo sentenciar en la primera parte, tras el gol de Ronaldo, pero que se le complicó en la segunda con el empate de Nihat.
Seis minutos, incluido ya el descuento, es lo que el juez Lizondo Cortés anotó en el acta del partido para la conclusión del encuentro. El partido se reanudará con saque de arco para la Real Sociedad. En el Real Madrid, desde aquella fecha, se han producido muchos cambios. Hay nuevo entrenador, lo que implica cambios en el equipo y de sistema, que Luxemburgo ha ocultado para sorprender al rival. Y los cambios también se han producido en el organigrama del club, con Emilio Butragueño como vicepresidente y la llegada de Arrigo Sacchi a la dirección de fútbol.
Real Madrid jugará esos seis minutos con la ilusión de marcar y comenzar el año dando un giro a la decadencia con la que despidió el 2004. La fuerza con la que ha comenzado el nuevo técnico, con dobles sesiones de entrenamiento, está pensada para que dé fruto en un mes, el de enero, cargado de partidos.
En el equipo titular no podrá participar el portugués Luis Figo, que ya había sido sustituido en el partido original. Esa es la única certeza sobre la alineación.
Pero todo hace presumir que Luxemburgo pondrá toda la carne en el asador con un esquema netamente ofensivo, para desnivelar el resultado y llevarse la victoria. Quinto en la tabla de posiciones y a 13 puntos del líder Barcelona, el Real Madrid necesita sumar unidades con urgencia.
"En fútbol puedes jugar dos minutos, tres o noventa. Nosotros vamos a hacer todo para intentar cambiar el marcador en los seis minutos que tenemos que disputar contra la Real Sociedad", dijo Luxemburgo ayer, pero para evitar falsas expectativas aclaró: "Yo soy entrenador, no soy mago".
El público podrá acceder libremente al estadio Bernabéu.