—Estuve en el juzgado esperando a Lovera y no apareció.
—¿Y?
—Leí y escuché que iba a presentarse a la justicia.
—De aquí no salió la especie. Informamos que ese extremo se daría cuando se agoten los recursos para que reconozcan su derechos a dirigir.
—Ya se acabaron.
—No, lea y escuche bien. Lovera, con santa paciencia, aguarda el resultado del estudio que hará una comisión especial conformada por clubes de todas las divisionales.
—¿Qué espera?
—Que se resuelva el tema en la Federación.
—¿Hoy no dirige entonces?
—Es el técnico
—Afuera de la cancha.
—No . Puede estar en el banco de planillero. También de utilero, kinesiólogo o equipier.
—¿Se lo permitirán?
—Mientras no pida tiempo o se pare a gritar. Lo que no pueden evitar es que le haga indicaciones a sus jugadores en los minutos pausa.