EDWARD PIÑON
Rápida y mortal. Así es la delantera de Peñarol. Es que el título de la película en la que Sharon Stone interpretó a una "pistolera" del oeste, bien pudo haber sido creado para describir la actuación que le cupo ayer a la ofensiva del equipo aurinegro.
Para ser más gráfico, el partido en Belvedere se comenzó a liquidar precisamente cuando apareció la máxima aceleración aurinegra en un contragolpe. Aunque el cotejo estaba inclinado hacia el elenco de Diego Aguirre, producto de una gran habilitación de cabeza de Diego Pérez para Carlos Bueno, quien con toque suave vulneró a Berbia, decididamente pasó a ser propiedad mirasol en base a la velocidad y puntería aurinegra. Sucede que Liverpool había arrinconado a Peñarol en el minuto 51 y lo tuvo ahí. En base a una reacción, a una mayor presencia en la cancha, el dueño de casa generó dos claras oportunidades. Después llegó una tercera, en la que Elduayen efectuó una fantástica intervención que impidió la igualdad. Desde las manos del arquero, como si hubiesen sido impulsados por un rayo, los aurinegros descargaron una arremetida feroz hacia el arco de Berbia.
La jugada fue digna del mejor fútbol europeo. Con la quinta marcha puesta y sin error alguno en la maniobra, Diego Pérez fue el encargado de poner un 2-0 lapidario.
El elenco de Barcos intentó acortar. Apareció la fuerza de espíritu y la enorme entrega. Hubo buen toque, pero faltó ideas y sobre todo mayor poderío para meterse en el área enemiga. Por culpa de eso, en lugar de amenazar con herir a Elduayen, quedó regalado para el acelerado desenfunde de Cristian Rodríguez, la potencia de Leal y la puntería de Carlos Bueno.
Entonces, como se podía esperar, Peñarol arrolló a Liverpool. En especial porque siguió teniendo a esa delantera rápida y mortal, que arrancó a matar a la hora de desprenderse de su retaguardia y que tuvo una tremenda eficacia porque sus mejores hombres no fallaron cuando tuvieron que pasar la pelota en carrera.
Por intermedio de esa fórmula es como también llegaron el gol de Leal y el segundo de Bueno, este último una obra de arte del mejor contragolpe. El "Cebolla" Rodríguez por la izquierda, cruce de pelota a la derecha para Leal, pase medido para la entrada del goleador y soberbia definición para derrotar a Berbia.
Un poco más tarde llegó el bombazo del brasileño Nunes, que no hizo otra cosa que darle más expresión a la goleada (5-0), porque lo verdaderamente digno de destaque ya había sucedido. Es que sin ignorar el hecho de que el último gol tuvo su brillo, lo que había provocado otra victoria eran sus armas más contundentes. Esas que dicen que Peñarol es rápido y mortal.