Olivier Viera fue el centro de una gran polémica por aspectos más puntualmente futbolísticos que la insólita tardanza de 18’ que tuvo la terna arbitral para salir a la cancha antes del comienzo de la segunda etapa, cuando —teniendo presentes los improperios que había recibido al llegar al camarín— el juez exigió mayores garantías ante la presencia de unas 5 personas, que ni bien vieron asomar la figura de Viera, volvieron a insultarlo, pese a la presencia de unos 10 coraceros que se aprestaban a custodiar al árbitro.
Concretamente, a los 13’ el juez le mostró amarilla a Cañarte por una entrada dura ante Bizera, que había ido a la jugada con la misma reciedumbre que el atacante adversario, segundos más tarde que Daniel Pereira "bajara" al propio Cañarte sin ser amonestado; y a los 18’ Viera le mostró la segunda amarilla a Cañarte por demorar el juego en una decisión que pareció exagerada, ya que tras pedirle a Herrera que lo dejara ejecutar una falta, el delantero "reacomodó" la pelota dos veces, sin dar la sensación de que su intención fuera la que le atribuyó el árbitro.
A los 55’, en un intento por cortar una jugada de gran peligro para su arco, Alcoba se tiró en dirección a su propia valla, y pareció rozar la pelota, que derivó hacia Nanni. Viera cobró falta técnica cerca del área chica, pero fue evidente que, aun si hubiese tocado el balón, el volante no lo jugó en forma voluntaria para Nanni.