Si fue de lamentar la novedad de que la invicta Balamy no era de la partida a causa de haberse golpeado un casco, lo fue más luego de haberse observado lo que fue la carrera. El "choque" entre la alazana hija de Balakirev y la también invicta Vercelli pudo haber sido un notable espectáculo, que sin lugar a dudas hubiese dado un contenido turfístico de alto valor a la tarde maroñense.
NOTABLE. Lamentaciones aparte, lo de Vercelli fue por sí solo un verdadero espectáculo: de punta a punta y en tiempo récord, fue neta vencedora del clásico Treinta y Tres Orientales (L). Salió de las gateras con tal presteza que en pocos metros estaba sola en la punta y desde allí fue ampliando una luz que llegó a ser cinco cuerpos como mínimo, cuando ya giraban la curva final. A esa altura quedaba aún cierta expectativa: ¿aguantaría el ritmo? ¿qué serán capaces de hacer las perseguidoras, entre las que estaba favorita y compañera de techo Giumenta? Y allí estuvo el real mérito de Vercelli. Se mantuvo firme y sin que su jinete tuviese que extremar la exigencia llegó a disco con casi tres largos de ventaja sobre la hasta no hace mucho tiempo líder de la generación. La cual a su vez lograba prevalecer con claridad —un cuerpo— sobre la mentada Golden Last. Para rubricar semejante performance, Vercelli empleó 1’16"90, récord en la nueva era de Maroñas. Y récord había empleado en su debut, cuando salió de perdedora en 58"40, batiendo la fresca marca de Saint Patrik. Dos presentaciones, dos récords y un futuro a todas luces brillante para la defensora del stud Aguada.
HERENCIA. Vercelli confirmó —como tantas veces se da— que la calidad suele venir en "envase chico". Armoniosa pero diminuta zaina, (412 quilos) la hija de Robin des Pins (Nureyev) y Veliére, ésta por Vermal y Lectura (Legendario). Es decir que la madre de Vercelli es una hermana entera de Verme, ganador clásico en Maroñas y Argentina, lo que pauta de dónde surge tanta velocidad.
Negarle la condición de líder de la generación —con semejantes muestras— puede sonar a injusto. Y tal vez lo sea, teniendo en cuenta que Balamy había vencido por el doble de ventaja a Giumenta en su última salida. Pero volvemos a lo del comienzo: ¡qué cotejo hermoso el de ambas podría ser!
ESCOLTAS. Giumenta, hoy ya relegada por dos coetáneas, no obstante sigue demostrando ser un elemento valioso, que tal vez no haya dicho su última palabra. Además de darle el "uno-dos" al experto cuidador Elio Umpiérrez, gustó el empeño que puso ayer en la definición, algo alentador para eventos futuros en mayor distancia. El tercer lugar de la tordilla Golden Last no puede negarse tampoco que fue bueno: llegó a menos de cuatro cuerpos de una vencedora que marcó récord. Tal vez se haya estado esperando más de ella, pero no es poca cosa de todas maneras lo que lleva realizado.
Las restantes competidoras en cambio se mostraron en plano bien inferior. A 9 cuerpos de la tercera quedó Radio Continental y a las patas de ésta, la pedrense Sara Pará, cerrando la marcha y el marcador.
Graglia: "La ilusión era verla correr en Maroñas; se vendió en un segundo lote"
n Entre la "bullanguera" y numerosa barra que recibió a Vercelli en el círculo de los ganadores se encontraba el Ing. Marcelo Graglia, uno de los cinco propietarios de la calidosa hija de Robins de Pins, quien rodeado por alguno de sus socios declaró: "esta es una potranquita que compramos en el segundo remate del haras Don Alfredo con la sola ilusión de verla correr. Vercelli después se ha encargado de darnos estas satisfacciones, pero más allá de los triunfos es muy importante destacar la gente que se nuclea y las barras que se forman alrededor de un caballo de carrera".
profesional. Mientras tanto, Elio Umpiérrez consiguió un anunciado 1-2 gracias a las actuaciones de sus pupilas Vercelli y Giumenta, quienes cruzaron el disco en primer y segundo lugar, respectivamente. Más allá de la conformidad por el resultado el entrenador confesó: "es una situación difícil para el cuidador presentar más de un ejemplar en una carrera cuando los animales tienen distintos propietarios. Pero por suerte esta gente entiende que uno pone el mismo empeño con todos los caballos y que después en la cancha es donde se decide todo". A su vez, Umpiérrez aseguró conocer el resultado final mucho antes que las potrancas doblaran el codo: "apenas vi que la chiquita (Vercelli) había tomado la punta y sacado tanta ventaja sabía que no perdía porque la conozco bien y sé que ella es muy pareja".
conductor. Por su parte, Fernando Olivera, piloto encargado de llevar a una nueva victoria a Vercelli, sin perder su habitual mesura relató a El País "la verdad es que le tenía un poco de miedo a la distancia de la carrera porque ella había ganado muy bien en 1.000 metros pero hoy (ayer) eran ‘miltrés’. Además se enfrentaba con yeguas que tenían más fogueo y que incluso contaban con performances clásicas. De todas formas, la ausencia de Balamay hizo acrecentar su chance y la carrera en lo previo quedó con las dos yeguas de Umpiérrez como principales figuras. Por suerte se dio la lógica y ella pudo demostrar una vez más que es una potranca de grandes velocidades y de buen futuro".
Acerca del posible rendimiento de la defensora del stud Aurora en mayores recorridos, el melense manifestó: "es un animal de dos años que aún no se ha desarrollado totalmente, así que habrá que ver cómo responde cuando comience a ‘tender’. Ella aún es muy geniosa y un poco nerviosa, pero revela mucha calidad. Así que esperemos que cuando se alarguen las distancias ella siga rindiendo de esta manera. Igual hay que tener la tranquilidad de que va a ser una yegua de primer nivel".