Nuevas vueltas de tuerca

| Critica | FABIAN MURO SCARY MOVIE 3:NO HAY DOS SIN TRES Dirección. David Zucker. Guión. Craig Mazin y Pat Proft sobre personajes creados por Shawn Wayans, Marlon Wayans, Buddy Johnson, etc. Elenco. Anna Faris, Simon Rex, Charlie Sheen, Leslie Nielsen, Pamela Anderson. Estados Unidos, 2003.

La serie de Scary movies ("Películas de miedo") fue originalmente creada por dos de los hermanos Wayans, Shawn y Marlon y dirigida por otro, Keenen Ivory. Claramente inscrito dentro del subgénero "cine que parodia al cine", el primer film prometía en su frase promocional que no habría piedad ("No mercy"): los hermanos le tomaban el pelo ostensiblemente a la saga Scream y también a la del larguísimo título protagonizada por Jennifer Love Hewitt, Sé lo que hicieron el verano pasado, entre otras. Tampoco habría vergüenza ("No shame"): los Wayans recurrían al humor más grueso sin pudor y sin reparos. Hasta ahí, la promesa era cumplida.

Pero la última parte del slogan, que anunciaba que no habría continuación ("No sequel") fue desmentida un año después, cuando llegó Scary movie 2 (al parecer, los Wayans estaban obligados por contrato a hacerla). Ahora ya no están y con su partida también se va la idea original de la serie: parodiar a películas que en sí mismas eran una parodia —aunque en una clave distinta— de otras.

Despedidos de la franquicia, el estudio llamó a David Zucker para que dirigiera la tercera parte. El cambio de director es, para los intereses del estudio, adecuado. Porque Zucker es uno de los pioneros en esto de tomarle el pelo a los "blockbusters"

Junto a Jim Abrahams y su hermano Jim, Zucker contribuyó a sentar las bases del subgénero cuando co-dirigió y co-guionó Y..¿dónde está el piloto? en 1980. La fórmula se perfeccionó en títulos como ¡Super secreto! y las tres entregas de La pistola desnuda. El éxito comercial estas producciones generó imitaciones y vueltas de tuerca como, justamente, Una película de miedo. La línea de pensamiento del estudio bien puede haber sido: "Si no quedan muchas películas de terror que en sí mismas son parodias de otras películas de terror, la especialidad de los Wayans, volvamos a lo clásico: tomarle el pelo a cualquier película que haya sido exitosa, sea de terror o no".

Por esa razón, Scary movie: No hay dos sin tres, saquea alegremente a La llamada y Los otros, pero también a Señales, Matrix, 8 Mile y hasta programas de televisión como American Idol, la Operación Triunfo de Estados Unidos. Para el disfrute de este tipo de películas hay que cumplir con dos condiciones: haber visto la mayoría de los recientes "blockbusters" y no albergar demasiadas expectativas. Lo que se ofrece es una larga sucesión de chistes, "gags", sátiras sobre películas y sobre fenómenos como el rap, los reality shows y otros componentes de la cultura de masas.

La historia gira sobre una periodista que investiga la aparición de una cinta de video que mata a todo aquel que la ve (La llamada) y que de alguna manera está vinculada a bizarros hechos en una plantación de maíz (Señales). Nada de eso importa. Lo que importa es que con qué frecuencia se disparan los chistes y las burlas y el tenor de las mismas. En ese rubro, Zucker acomete con mucho oficio pero poca inspiración. Sus humoradas lucen cansadas y repetidas, aunque en varias ocasiones logra secuencias que hacen reír.

En el film aparecen dos de los actores fetiche de Zucker, Charlie Sheen y Leslie Nielsen. Ninguno ayuda a evitar que Scary movie 3: No hay dos sin tres sea uno de los menos inspirados trabajos del director. Pero mientras haya películas para parodiar, esta serie parece tener una razón de ser, al menos para los inversores: ya se anunció la cuarta entrega.

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